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miércoles, 10 de julio de 2019

Nueva publicación en En Femenino ¨Cómo superar los miedos del puerperio aprendiendo del pasado¨

https://www.enfemenino.com/embarazo/miedos-puerperio-s4002604.html

Tener un hijo puede no ser al principio una situación idílica como lo plantean algunas películas de Hollywood. Las mujeres necesitamos ayuda para poder sobrepasar momentos de muchos cambios en cuerpo y espíritu. Si acabas de ser mamá y estás sobrepasada, estas ideas te pueden servir para comenzar a mirar todo desde otra perspectiva.
Artículo elaborado por Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos


El cansancio puede ser extremo después de dar a luz. No sólo cargamos el cuerpito de nuestro hijo por nueve meses dentro nuestro, sino que cuando sale al mundo debemos estar al 100% para alimentarlo y cuidarlo y para sostener nuestro propio cuerpo que después del nacimiento, ya sea por parto natural o por cesárea, no parece ser nuestro. No nos reconocemos al espejo, ni en cuerpo ni tampoco en espíritu, ya que los cambios hormonales son tales que pasamos por estados emocionales imposibles de controlar.
En medio de este torbellino, debemos también mantener relaciones con el mundo exterior. La simbiosis mamá-bebé parece ser un mundo perfecto, pero insostenible en el tiempo e imposible de hacerlo solas. Necesitamos un círculo de apoyo. En el pasado, la mujer que tenía su hijo era inmediatamente sostenida por doulas, parteras, amigas, abuelas que se juntaban para ayudar. Todas hacían algo, todas participaban en el momento mágico de la concepción y en lo que venía después. Incluso en algunas comunidades, los bebés podían ser amamantados por varias mujeres. Hoy día, lamentablemente este espíritu de comunidad se ha esfumado.

Estamos en un momento en el que todo ocurre de manera acelerada, los cambios de generación en generación son abrumadores y no nos da tiempo de adaptarnos y reflexionar sobre lo que hicieron nuestros padres, por qué lo hicieron de esa manera y si podemos tomar algo de eso en el camino que comenzamos a recorrer nosotros como padres. Disponemos de una cantidad de información que a veces es difícil de manejar. Páginas web y aplicaciones que siguen el crecimiento de nuestro bebé y nos dan tips para hacer las cosas bien, librerías con muchas estanterías dedicadas a la maternidad, redes sociales donde puedes leer historias y consejos de otras mamás.

Aprende de tu pasado y el de tu familia


Todo el caudal de conocimientos mencionado, nos hace sentir muy poderosas. Somos súper mamás porque nos leímos todo antes del parto, somos super mamás porque hacemos todo, somos super mamás porque después de dar a luz queremos volver a ser las mismas de antes, en cuerpo y espíritu, y que por favor sea lo más rápido posible; queremos volver a trabajar, seguir teniendo la misma vida social, queremos seguir siendo buenas amantes, y todo lo queremos hacer solas porque nosotras podemos.

Y en este proceso nos olvidamos de algo fundamental: mirar para atrás y hacernos preguntas. ¿Qué hizo mi mamá en esta situación? ¿Cómo pasó ella el momento del parto cuando yo llegué a este mundo? ¿Qué puedo aprender de todo eso? Y después hacer preguntas a las mujeres que estaban antes que nosotras: Mamá, ¿Por qué tuviste hijos?, ¿Hasta qué edad tomé la teta? ¿Por qué dejaste de amamantarme? ¿Qué hacías cuando yo no dormía? ¿Qué ayuda recibiste? Abuela, ¿y tú? ¿Cómo fue tener a tus hijos, en tu época? Haciendo preguntas aprendemos, participamos y hacemos participar.

Debemos escuchar y tomar lo que nos parece podemos poner en práctica con nuestros hijos usando nuestro juicio y sentido común. Hay cosas en las que vamos a estar de acuerdo y hay otras en las que no. Por ejemplo, antes a los bebés de pocos meses se les daba el chupete con miel o azúcar para que se calmen; hoy no lo hacemos, nos parece terrible pensando en la alimentación sana y dientes sanos que queremos que tengan nuestros hijos.

Debemos escuchar para entender quiénes somos y de dónde venimos. Tal vez con alguna de esas respuestas podemos recrear una imagen de lo que fueron nuestros primeros meses de vida, de los cuales no tenemos recuerdos. Entender que tal vez las cosas no fueron perfectas, saber detalles que nos puedan hacer comprender algunas angustias actuales.

Debemos escuchar para conocer sobre nuestros antepasados y las experiencias de nacimientos y de muertes de las generaciones que nos anteceden. Tal vez en la familia hay bebés que no duraron mucho tiempo, incluso abortos, secretos nunca contados. Tal vez hay partos que provocaron la muerte de la madre o madres que dieron a sus hijos en adopción por no poder o no querer criarlos. Nosotros venimos de esas historias, y esas historias definen nuestro presente. No vamos a poder cambiar nada de eso, pero al menos vamos a poder curar, entender, perdonar.

Ser madre transforma completamente tu vida


Al tener un hijo la vida se transforma. Queremos volver a ser las mismas de antes pero ya no podemos, ya somos otra persona, tal vez con un cuerpo parecido, pero nuestra materia espiritual cambia profundamente. Maduramos y en ese proceso aparecen muchos miedos que nos alejan en principio de todo y de todos. Mejor mantenerse protegidas de todos aquellos que quieran decirnos cómo hacer las cosas, porque, aunque en el fondo estamos muertas de miedo, demostramos que somos super mamás.

Tal vez mejor es liberarse un poco, dejar que el mundo exterior ingrese en la simbiosis mamá-bebé y con atención reconocer cuándo un consejo es bueno y cuándo viene sólo de las frustraciones propias de nuestros padres y abuelos que quieren salvarse criando a sus nietos. Todo debe ser aceptado con amor, en un gran abrazo de oso, sabiendo que en realidad somos todos iguales, ya que nosotros también vamos a estar en esa situación con nuestros hijos y nietos. Todos somos iguales, todos somos no más ni menos que un gran círculo de amor. Entender nuestro pasado nos va a abrir los ojos y así vamos a poder transmitir a nuestros hijos lo mejor de cada generación.

Laura Gutman, escritora e investigadora argentina, nos dice en su libro Qué nos pasó cuando fuimos niños y qué hicimos con eso: ¨La vida es corta. Todo el amor que podamos derramar alguna vez, cuando dejemos de protegernos a nosotros mismos, no será para nuestro propio bienestar, sino para el prójimo. Entonces nuestra vida habrá valido la pena¨.

miércoles, 10 de abril de 2019

Nueva Publicación en En Femenino ¨Aprender a morir nos va a enseñar a aprender a vivir¨

Todos enfrentamos la muerte en algún momento, la nuestra y la de nuestros seres más queridos. Si estás en un momento de pérdidas, estos consejos pueden ayudarte a comenzar a enfrentar la muerte con consciencia.
Contenido elaborado por Regina Candel, autora del blog Uniendo Caminos
Un familiar muy cercano se está muriendo. Hace dos meses le operaron de un tumor en el pulmón muy agresivo. Comenzó con un dolor entre el hombro y el pecho derecho pero no dijo nada, solo comenzó a tomar pastillas de corticoides para calmar el dolor. Cuando los médicos descubren la causa del dolor ponen fecha para la operación, que aunque compleja, fue exitosa.

En ese momento pesaba 80 kilos. Hoy la balanza muestra 60. Su apetito fue decreciendo. Al principio comía con gusto su plato preferido: sándwich de fiambre y queso con el pan un poco tostado. Lo comía hasta no dejar una miga. Después comenzó a dejar la mitad y ahora lo mira y con esfuerzo puede ingerir dos bocados. Le cuesta masticar, no tiene apetito, pierde peso y energía y así entró en un círculo vicioso. La duda de los médicos es si su pérdida de peso se debe a los efectos de la quimioterapia o si la enfermedad está aun en su cuerpo consumiéndolo. En los próximos días van a probar a alimentarlo por suero. Si nada pasa y la pérdida de peso continua, no creen que dure mucho. Un mes. Tal vez dos.
¿Cómo enfrentamos la muerte? ¿Cómo actuamos en el momento que nos dicen que nos vamos a morir? Todos sabemos que no somos inmortales, solo que no sabemos cuándo nos va a tocar irnos de esta vida. La realidad nunca es como esas películas que te plantean la pregunta de ¿Qué harías si supieras que te quedan seis meses de vida? Y entonces vemos en la pantalla al protagonista saliendo de viaje a Jamaica o haciendo deportes extremos, o bien recorriendo el mundo en busca de amigos perdidos para poder decirles lo mucho que los quiere.

En la vida real no funciona así. En general cuando te dan un ultimátum ya estás postrado en la cama o en terapia intensiva. Todo eso que querrías haber hecho en la vida ya está, no se hizo, ya pasó el momento. Entonces las preguntas son dos: ¿Cómo enfrentamos la muerte? ¿Cómo enfrentamos el hecho de que no hicimos las cosas como quisimos en vida? Básicamente:

¿Cómo nos vamos de esta vida en paz con lo que fuimos y lo que vamos a ser?

Los budistas creen que el cuerpo es lo único que muere; que no deja de ser un objeto, que puede restituirse con otra forma física. ¿Y qué hay dentro de ese cuerpo? Lo podemos llamar alma, espíritu, esencia, Dios. Cada uno tiene su forma de verlo. Esa alma persiste, va cambiando de cuerpo, por eso hablan de la reencarnación. En ese círculo de una vida atrás de otra nos cansamos, pero seguimos intentando llegar al Samhadi, la iluminación. Para los maestros, vivir es un paso, una tierra de enseñanza, la cual todos venimos a transitar durante varias vidas, con distintos cuerpos en diferentes épocas, una vez que completamos el aprendizaje ya no necesitamos volver siendo libres de elegir donde queremos que nuestra alma siga su rumbo.

Tarde o temprano todos alcanzamos la iluminación, solo que algunos pueden tardar un poco más. Según el budismo, la única manera de enfrentar a la muerte sin sufrimiento es habiéndola tenido presente durante la vida. Saber que no hay permanencia en nada, saber que un día vamos a dejar de existir con esta forma, esa consciencia es lo que nos va a ayudar. Aprender a morir nos va a enseñar a aprender a vivir. Si todos los días fuéramos realmente conscientes de la muerte, entonces aprovecharíamos cada minuto sin quejas, sin reproches, sólo mirando cómo ese minuto pasa y disfrutándolo, viviéndolo. La muerte es parte de la vida, es el ciclo lógico.

"Cuando podamos manejar el miedo entonces seremos libres"

Finalmente, mi familiar cercano se murió. Me surgen infinidad de preguntas para poder comprender cómo funcionamos en vida y cómo aceptamos que todo tiene un fin. Nuestra sociedad occidental toma la muerte como algo negativo, nos enseñan que en los funerales se llora, se está triste. Eso sentimos, una gran tristeza por la despedida. Algunos pudieron decirle todo lo que querían a la persona que se fue, otros se quedan con cosas por decir. Es un momento solemne, de silencio, de reflexión. Y entre todas las preguntas que me hago están las siguientes: ¿Qué misteriosas y mágicas razones existen para que un bebé dentro de la panza de su mamá elija nacer en un momento específico? ¿Qué lo impulsa a salir al mundo? ¿Por qué un día y no al siguiente? De la misma manera, ¿elegimos el momento para morirnos?, ¿cuándo es que damos el último respiro? ¿Por qué es en un momento y no en otro?

Mi familiar cercano murió como él quería, en los brazos de su esposa, con quien había estado casado 46 años. Cuando ella lo estaba abrazando, él tal vez sintió alivio, paz. Ese abrazo lo conmovió y dijo basta, hasta aquí he llegado. No quiero más, quiero irme recordando esta sensación de contacto, de amor, que nos regalamos durante tantos años. Y se fue. Respiró por última vez. Su corazón latió por última vez sintiendo el calor de los brazos de su esposa, su compañera, su gran amiga.

​La vida es un mar de preguntas, la muerte es otro mar de preguntas. Y ahí estamos nosotros, en medio de esas dudas, generalmente sin respuestas firmes. Cada uno tiene sus anhelos, sus deseos, sus pasiones. Tal vez todo es tanto más sencillo de lo que creemos. El gran miedo en nuestras vidas es el cambio, la desaparición o destrucción de lo que tenemos. Tememos a las despedidas, a los divorcios, a las mudanzas, a la pérdida de amistades. En resumidas cuentas es el miedo a la muerte. Cuando podamos manejar ese miedo entonces seremos libres. Ser conscientes de este miedo hace que el miedo desaparezca y es eso lo que nos prepara para enfrentar la muerte confiando en que hicimos lo mejor posible durante nuestras vidas.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Nueva publicación en En Femenino: Masajes Shantala

https://www.enfemenino.com/bebes/masaje-shantala-bebes-s3050013.html

Masaje Shantala: un momento de encuentro con tu bebé

Si quieres fortalecer el vínculo con tu bebé recién nacido, los masajes Shantala pueden ser una hermosa manera de lograrlo.
Contenido elaborado por Regina Candel, autora del blog Uniendo Caminos
Dar un masaje es entregar el poder curativo de las manos para demostrar el más profundo amor. Preparar el ambiente con música y sonidos de la naturaleza, poner una manta sobre la cama, una almohada para su cabeza. Deslizar las manos sobre él bebé con un aceite natural y sentir como su cuerpo reacciona a los movimientos circulares de los dedos. Tomar las diminutas manos y los diminutos pies y recorrerlos, contacto que va a dejar sus huellas. Cada caricia, cada beso contribuye a un crecimiento feliz.

Puede sonar cursi, pero el amor es la clave del éxito. Nada puede salir mal si se hace con amor. Estos masajes, descubiertos por un doctor francés llamado Frédérik Levober en la India, son la más absoluta demostración de amor de una madre a su hijo. Este médico vio en uno de sus viajes por la India a una madre en las calles de Calcuta haciendo estos masajes a su bebé.

Me lo imagino acercándose a ver de qué se trataba, preguntándole a esta mamá sobre algo común para ella y totalmente exótico para él. Ella se llamaba Shantala, nombre que también se le da a la diosa Parvat la diosa del poder, es la diosa que da energía. Shantala, esta diosa encarnada en madre, le explicó a este médico francés su forma sencilla de empoderar a su propio hijo, con el contacto de sus manos, con la demostración de amor puro. Levober escribió entonces el libro llamado Shantala. Arte tradicional de masaje para bebés.

Algunas recomendaciones para hacer masajes shantala a tu bebé

Estos masajes se pueden dar desde el momento en que el bebé nace hasta que tiene, aproximadamente, ocho meses. Siempre es conveniente hacerlo desde lo más temprano posible así el bebé naturaliza el contacto y se acostumbra a los movimientos.

Idealmente la mamá debe estar sentada en el suelo con las piernas hacia adelante. Se coloca una manta sobre las piernas donde el bebé va a apoyarse. La idea es recorrer cada parte de su cuerpo, desde la cabeza a los pies haciendo movimientos circulares. Durante el primer mes de vida no se pueden usar aceites, ni siquiera los aceites naturales, pero luego sí es conveniente usarlos, no solo porque es más placentero para los dos, sino porque el aroma puede estimular al bebé a relajarse y a sentirse más seguro en las manos de su mamá.

Beneficios de los masajes shantala para el bebé

La lista de beneficios de estos masajes es muy larga. En principio, los masajes son una buena transición entre el mundo que el bebé conocía (el ambiente materno) y el mundo exterior. El bebé entiende que aún él y su mamá son una unidad, por lo que estos masajes ayudan a reforzar esa sensación. Este apego, durante este momento de su vida, es saludable y necesario, para que después, cuando tenga que que desapegarse y comprender que su madre y él/ella no son la misma persona, no sea tan doloroso. Cuanto más cerca estamos de nuestros bebés durante los primeros meses de su vida, más vamos a reforzar su seguridad y así ayudarlos a ser felices y autónomos.

​Otros beneficios de los masajes son la mejor calidad de sueño que tienen los bebés. Conviene hacer los masajes todos los días al atardecer, antes del baño diario. Así, luego del baño, totalmente relajados, pueden ir a dormir probablemente por varias horas. Los masajes ayudan a reducir los cólicos, que a esta edad pueden ser un gran problema para algunos bebés. Además, tonifican los músculos y flexibiliza la columna. Considerando que la columna es el eje de nuestro cuerpo y la manera en que la energía corre por el mismo, los beneficios se extienden a todas las áreas: cuerpo, mente y espíritu.

Durante toda la sesión de masajes las mamás deberían cubrir la cara, el pecho, el estómago, las manos, los brazos, las piernas, los pies, la espalda. No deberían hacer una sesión entera cada día, sino observar y sentir lo que el bebé necesita en ese momento.

La técnica puede ser copiada, pero nunca se puede copiar el momento mágico que se genera entre bebé y mamá. Cada bebé es único, como cada mamá. Es en el proceso de descubrirse que estos masajes cumplen su gran función.
¿Alimentar al niño? Sí, pero no solamente con leche. Hay que tomarlo en brazos. Hay que acariciarlo, acunarlo. Y masajearlo. Hay que hablar a la piel del pequeño hay que hablarle a su espalda que tiene sed y hambre igual que su vientre. En algunos países, las mujeres saben todavía esto. Aprendieron de sus madres, enseñaron a sus hijas este arte profundo que ayuda al niño a aceptar el mundo y lo hace sonreír a la vida

Frédérick Leboyer

jueves, 10 de enero de 2019

Ginebra, Annecy y Chamonix: tres ciudades en seis días, nueva crónica en En Femenino

Nueva crónica de viaje publicada en En Femenino de un recorrido que hice en el año 2016 después de ir a la carrera de UTMB, Ginebra, Annecy y Chamonix son tres destinos simil paraíso de Europa.
Se puede ver el artículo en el siguiente link:
www.enfemenino.com/viajes/ginebra-annecy-chamonix-seis-dias-s2992243.html

¿Estás pensando en hacer una escapada por Europa? Ginebra, Annecy y Chamonix pueden ser la combinación perfecta para tu viaje. Te lo contamos.
Desde Alicante o cualquier punto de España salen vuelos directos a Ginebra, el objetivo de este viaje fue conocer tres ciudades en seis días y siguiendo con la cuenta, utilizando nueve medios de transporte. En algún diccionario es posible que Ginebra sea sinónimo de perfecto.

​Cuando se llega al aeropuerto hay una máquina en el área de equipaje de donde se retira el ticket gratuito para llegar en bus o tren a la ciudad. Hay un máximo de 80 minutos para usarlo y el traslado es en un vagón aislado de sonido en un metro impecable que está en el centro en seis minutos. Y esto fue solo el principio... ¡sigue leyendo y descubre toda la aventura!

Primera parada: Ginebra

Ginebra es una low pace city (una ciudad de paso lento). Todo fluye fácilmente, no hay golpes, discusiones ni prisas. Se camina lentamente. Nadie se apura ni toca bocina pero todos llegan. Hombres y mujeres vestidos de oficina van en bicicleta y no sudan. A la hora del almuerzo salen todos a hacer picnic al Jardín Inglés. Las mujeres se sacan los zapatos de taco alto y tocan el pasto y los hombres se sientan sobre la hierba y miran el Lago Lemán mientras comen una ensalada. Tranquilos terminan su almuerzo, hablan un poco más y vuelven tranquilos a terminar su trabajo a la oficina.

Ginebra es una ciudad grande pero totalmente bike-friendly, tiene carriles bici en casi todas las calles lo que la hace ideal para recorrerla en bicicleta. Hay bicicletas de carrera, de montaña, para mujer y para hombre, más modernas o más vintage, de todos los colores, eléctricas, bicicletas que se hacen portable, para chicos y adultos, para deportistas, estudiantes, hombres de traje o mujeres de vestido y cartera Louis Vuitton. Todos llevan el casco puesto. Los autos son muchísimos y modernos pero nadie acelera ni hace movimientos bruscos, por lo que no se ven autos chocados ni siquiera marcados.

Ginebra es una ciudad con glamour. En la puerta del Four Seasons hay decenas de autos negros con sus choferes dentro. Autos caros, yates, veleros, hombres y mujeres vestidos con prendas que cuestan más de 2000 euros. Un menú en un restaurante indica que una milanesa de ternera cuesta 62 francos suizos, ¡o sea 60 euros! Es la hora del almuerzo y casi no hay mesas vacías en todos los restaurantes. La gente disfruta y va al ritmo de la música clásica que se escucha desde el balcón de algún departamento o desde dentro del mismo restaurant.
Ginebra se puede visitar en dos días. Una de las actividades para hacer es ir al Parque de las Naciones Unidas, donde hay también un Jardín Botánico. Uno de los objetivos del gobierno de esta ciudad es ser cada vez más verde y lo logra. Al revisar el mapa se ven manchones verdes por todos lados. Parques limpios, abiertos, disfrutados, cuidados. Es un lugar de juego para los chicos y de encuentro para los grandes. Los perros van atados al lado de sus dueños y si hacen sus necesidades el dueño la recoge con una bolsa especial para esa actividad. No hacerlo puede significar una multa de 150 euros, o sea casi 3000 pesos. En un parque hay una chica de vestido con flores y cartera que se saca las sandalias y muestra sus uñas pintadas de rojo. Se recuesta en el suelo y se estira bien. Disfruta del sol y se adormece. Ella es el símbolo de Ginebra. Una ciudad tranquila, que se toma su tiempo para todo, que tiene un sentido especial para el disfrute y el buen gusto. Una ciudad prolija que está hasta en el último detalle.

Desde Ginebra se venden dos excursiones de día para conocer Annecy o Chamonix, las dos ciudades están del lado francés. También se puede ir hasta ellas por cuenta propia. Hay varios horarios de bus hasta Annecy, que es una ciudad pequeña en el distrito de Alto Saboya (Haute Savoie) y tiene un apodo ideal, la llaman la Venecia de los Alpes. Dos pequeños ríos cruzan la ciudad y terminan en el Lago de Annecy, que es el segundo de los más grandes lagos alpinos y uno de los más limpios del mundo. Casi el paraíso.

Segunda parada: Annecy

Como Annecy queda sólo a una hora y media de Ginebra, muchos trabajan en la gran ciudad Suiza y viven del lado francés, que es un poco más económico. Aunque esta es una de las zonas más caras de Francia se puede venir a conocer con opciones accesibles. Hay un hostel que no aparece en booking.com. Sin desayuno, compartiendo cuarto con otras tres personas y sin el mejor servicio de wifi se pagan 22 euros la noche. A pesar de los precios un poco más caros que otras zonas de Francia, Annecy vale la pena, ya que es una de las ciudades más hermosas para disfrutar tanto con amigos o familia.

La facilidad para los traslados en bicicleta es un punto en común entre Ginebra y Annecy. Es el modo de transporte de los locales. Se puede recorrer la ciudad entera, incluso ir a los alrededores y a Annecy la Vieja Allí es donde se instalaron los primeros pobladores de la zona y hay dos playas. Una es pública y es muy larga lo que permite caminarla, parte es de arena y parte de piedra. En verano, esta zona de Francia es muy calurosa, por lo que la playa es un punto de encuentro para familias, jóvenes y para los mayores que tienen un sector al final de la playa donde se pasan la tarde charlando, tomando algún café en el bar y jugando a las cartas.

La otra playa es privada con sombrillas de paja y juegos sobre el lago. Cuesta 4.4 euros la entrada y se puede pasar el día entero hasta las 19hs. Todos los negocios excepto los restaurantes y bares cierran a esa hora. Otra forma de desplazarse es salir a correr. A las 8 de la mañana es el momento ideal para salir, cuando aún los negocios no abrieron sus puertas, la luz del sol sobre las casas de la ciudad antigua es cálida y la temperatura del aire es fresca. Annecy es la ¨Ciudad de las Flores¨ con varios premios ganados. Se puede rodear el lago corriendo disfrutando de las flores de la ciudad. Una mujer en un balconcito riega sus plantas y mira el lago, un hombre saca su caña de pescar, otro nada, muchos entrenan en sus bicicletas y otros corren.

El lago es el eje de la vida en Annecy. Se practican todos los posibles deportes acuáticos: vela, paddlesurf, natación, windsurf, kayak, ski acuático, buceo. Se puede hacer paseos en barco con almuerzo incluido (entre 21 y 55 euros según el menú) o alquilar botes a pedal para tener un contacto más directo con el agua y tener otras vistas de la ciudad vieja (desde 13 euros). Saliendo un poco de la ciudad hay actividades de montaña y de nieve.

Para llegar a Chamonix desde Annecy hay un tren que tarda tres horas. Hay un punto del recorrido que parece una montaña rusa. En un momento la ruta con coches y camiones está sobre el vagón del tren dando curvas pronunciadas en el aire y de pronto la ruta está por debajo. El tren está elevado en el aire dejando entrar por la ventana una brisa un poco más fría. De lejos ya se ven los cerros nevados y de pronto aparece a la derecha el tan esperado Mont Blanc.

Tercera parada: Chamomix

Chamonix es un pueblo en los Alpes Franceses, centro de todos los amantes de la montaña y del trekking, ya que está en la base del increíble Mont Blanc, un monstruo blanco de 4810 mts de altura. Desde la mitad del camino en la estación Sallanges Cambloux Revege se empieza a sentir el aire de montaña. Tiene el mismo ambiente y características que El Chaltén en Argentina. La postal muestra personas con camperas de colores llamativos, mochilas y palos de trekking y calzado acorde a la actividad. Se respira la montaña y el contacto con la naturaleza. Este pueblo se viste de fiesta una vez al año con la gran celebración de las carreras de Trail que hace 14 años comenzaron y cada vez suma más gente.

El pueblo entero se concentra en las carreras especialmente en una feria donde cientos de expositores muestran y venden a buenos precios indumentaria, accesorios, alimentación y todo lo que pueda estar relacionado al running y a la montaña. Durante esos días, el centro de información turística estalla de personas queriendo conocer todos los caminos a recorrer. A diferencia de Annecy, el turismo en Chamonix es internacional, ya que subir a la cima del Mont Blanc es uno de los objetivos de vida de quien es fanático de las alturas. El ascenso se facilita ya que hay un tren que lleva a los aventureros hasta una base y desde allí comienza el camino con refugios en el medio para poder descansar entre cada etapa.

Son infinitas las actividades a hacer en Chamonix: escalada, caminatas, salidas en bicicleta, pesca en el río, ala delta, esquí. Hay teleféricos para llegar a varios puntos de partida de caminatas cortas y largas. Uno de esos teleféricos permite llegar a los 3840 mts de altura donde se encuentra el observador Aiguille Du Midi y desde donde las vistas son inmejorables. También se puede llegar a el glaciar Mer de Glace de 7 km que se visualiza desde el pueblo y baja por la montaña como un manto blanco.

A las 7 de la tarde los bares y restaurantes están con sus mesas completas. La gente comparte experiencias del día tomando una cerveza y comiendo algún picoteo de quesos y fiambres producidos en la zona. Finalmente para volver al aeropuerto de Ginebra existe un servicio de minibús que tarda una hora y media (entre 18 y 24 euros) es la forma más cómoda para finalizar el viaje por una zona de Europa que se parece bastante al paraíso.

jueves, 3 de enero de 2019

¨Running en el Mont Blanc, la crónica de una aventura fascinante¨ de revista En Femenino

Escribí esta crónica en el año 2016 cuando viaje con los corredores a Chamonix, Francia a seguir su carrera y finalmente salió publicada hace unos días en la revista española En Femenino. Una aventura de cuatro corredores argentinos que se animan a la superación personal constante. Pueden ver el artículo en el siguiente link: 

https://www.enfemenino.com/ejercicios/running-mont-blanc-s2988173.html

Si alguna vez has sentido la necesidad de ponerte un desafío, esta es una historia inspiradora de cuatro corredores que cumplieron su sueño de correr en el Mont Blanc. ¡No te la pierdas!
Todos nos imaginamos alguna vez haciendo algo que nos haga sentir que merece la pena estar vivo. La montaña siempre ofrece esa adrenalina, en cada ondulación hay una expectativa de lo que viene, de cómo sigue el camino. La montaña nos enfrenta con nuestra fortaleza y con nuestros miedos. Esta es una historia de reyes que dominan el territorio más complicado: su propia alma. Cuatro corredores que enfrentaron el desafío de la UTMB (Ultra Trail Mont Blanc) en Chamonix, Francia.

La persecución de un sueño

Cuatro corredores argentinos se animaron al gran desafío de correr 100 y 170 km en el Mont Blanc, que con 4800 mts es el pico más alto de los Alpes. El desafío era correr la UTMB (Ultra Trail Mont Blanc) y la CCC (Chamonix, Champex, Courmayeur), dos carreras emblemáticas dentro del mundo del Trail Running. Fueron 7500 corredores en total que se movilizaron junto a amigos y familiares hasta Chamonix en Francia para participar de esta gran fiesta. Una enorme celebración de cinco carreras diferentes durante una semana alrededor de la imponente presencia del Cerro Blanco y su manto de nieve glaciar, una enorme celebración que unió tres países para su organización (Francia, Suiza e Italia), y donde personas de 87 naciones estuvieron presentes. 2000 voluntarios, 34 médicos y 65 enfermeros, 340.000 euros recolectados para donar a organizaciones solidarias. Números gigantes para un evento que ya tiene 16 años de vida.
A esto se enfrentaban Javier, Alejandro, Federico y Esteban cuando decidieron participar en la carrera. Para poder ser parte de la UTMB tuvieron que juntar 15 puntos en carreras anteriores en las cuales corrieran más de 60 kilómetros con desnivel para tener la posibilidad de inscribirse. Fueron dos años de esfuerzo viajando para participar en carreras de Trail y poder terminarlas, entrenando en su ciudad natal que está a nivel del mar. Cuando tuvieron los puntajes fueron a sorteo. Un día recibieron la gran noticia: estaban dentro de la carrera. Los cuatro irían juntos hasta Francia para finalmente dar el gran paso. Ya la sola idea los emocionó y los movilizó para entrenar con más ganas.

Esteban viajó a Chamonix con su esposa y con su hijo de tres años, Benjamín, el pequeño príncipe de esta historia. Javier, Federico y Alejandro fueron acompañados por dos grandes amigas. Cuando yo llego a Chamonix, me encuentro con el grupo completo. Están los cuatro corredores sentados en la mesa de un apartamento alquilado mirando cada uno su recorrido, como en una reunión de planificación. Sus miradas y sus gestos exagerados, sus risas, su imposibilidad de quedarse quietos demuestran la felicidad que sienten de estar allí. Javier responde con una sonrisa enorme cuando le pregunto cómo se siente. Es un hombre callado pero no se precisan las palabras, sus ojos me dicen todo lo que tengo que saber. Llegó después de tanto esfuerzo a estar acá, en Chamonix a punto de correr la gran carrera de Trail del mundo. A Javier se le escaparon estas palabras: ¨ Vivo los deportes con mucha emoción porque soy consciente de todo lo que me brindan¨.

Alejandro, como siempre, responde con un chiste. Señala la ventana que nos regala al Mont Blanc, un paisaje de revista y dice: ¨¡¿Cómo querés que me sienta!? ¡Mira la vista horrible que nos tocó!¨, siguiente paso es sonreír como un niño y que se le formen arrugas al costado de sus ojos. Alejandro es el anti-runner. No hace entrenamientos muy duros, no va al gimnasio sino que juega al fútbol, no tiene ropa ni accesorios técnicos, no consume geles, ni se compra zapatillas cada seis meses. Pero cuando le pregunto qué es lo que hace mientras corre, él hace un gesto de no saber qué contestar y sólo dice: ¨Voy poco a poco, solo me propongo llegar al siguiente puesto, me concentro en el momento y me pongo de novio con algún otro corredor que hable castellano y vamos hablando de la vida¨. Este dominio de su ansiedad es lo que lo define como corredor y lo que le ha permitido terminar muchas carreras de 100 kilómetros.

Tienen en sus manos un gráfico de las pendientes a lo largo de la carrera. Federico y Alejandro tienen 100km por delante de la CCC y hasta 26 horas para hacerla. Estas carreras internacionales tienen puntos de corte. Ale estima 24 y se ríe de eso. Calcula que si al primer puesto puede llegar después de dos horas de empezar, él va a llegar en una hora y 59 minutos y así con el resto de los puestos. Por otro lado Javi y Esteban van a animarse a la UTMB con 170 km de camino y un cálculo de entre 35 y 40 horas. No importa tanto. Los números son parte de la anécdota.

Como parte del juego, miran su recorrido una y otra vez y hacen cálculos de donde les conviene consumir un gel o donde van a tener agua y comida. Se dan consejos, se animan entre sí y se hacen chistes. Esteban lo mira a Javier y llama la atención sobre lo que cambió como runner desde el año 2006. Le toca el hombro como empujándolo con cariño y le dice: ¨¿Quién te hubiera visto comprando vasos de marca Salomon a diez euros?¨. Javier sonríe pícaro y se trata de explicar diciendo que era el más económico, que por eso lo había comprado. Todo el grupo se ríe. Los cuatro son corredores amateur, y como tal fueron de a poco adquiriendo accesorios ya que en Argentina todo cuesta mucho dinero y no es tan sencillo acceder a ciertos productos. Por ejemplo, un par de zapatillas de runningestán el doble de lo que le puede costar a un europeo. Correr no es una actividad económica, principalmente cuando se quiere dedicar al Trail Running que demanda un equipo más técnico.

La preparación previa

Federico se prueba la mochila ya preparada con la lista de cosas que deben llevar: un pantalón largo, camiseta térmica, manta térmica, linterna minera y pilas de repuesto, celular con señal, pasaporte. Se la saca y se la vuelve a poner. Incluye dos botellas con agua y salta en el lugar para sentir el peso. Está contento como con juguete nuevo. Luego, saca su número de corredor y se lo prueba en la camiseta. Se siente orgulloso de haber llegado allí y aun no corrió.

Para irse a registrar a la carrera y buscar su kit y número Esteban tiene que llevar todos los elementos de la lista de obligados. Prepara la mochila tal cual va a correr y sale con su mujer y su hijo Benjamín que lo acompañaron a esta aventura. Cuando un corredor se pone uno de estos objetivos, no sólo es un esfuerzo personal sino de la familia entera. Son horas en casa dedicadas al entrenamiento y no a estar compartiendo con la familia, son fines de semana de viaje para correr en distintos puntos del país, son miles de pesos invertidos en esta pasión.


La tarde de descanso anterior al comienzo de su carrera, Javier, sentado a la mesa mirando el monte por la ventana me cuenta ¨desde chico sentí una inclinación natural hacia los deportes, con el tiempo y casi sin darme cuenta me convertí en deportista amateur. Creo que el cuerpo en movimiento por sus propios medios es la forma ideal de recorrer paisajes y ser parte activa de la naturaleza¨.

Tal vez en esta frase sencilla está la respuesta a la pregunta que tantos se hacen: ¿Por qué? ¿Por qué correr? ¿Por qué tener que hacer tremendo esfuerzo? ¿Por qué viajar 14.000km para participar en una carrera? Estando en Chamonix pude conversar con un corredor de Singapur, del otro lado del mundo, con una cultura muy diferente en tantos aspectos a la de los corredores argentinos. Pero, llamativamente, a él también le hacen esas preguntas. Sus amigos lo tratan de loco, desquiciado, un sinsentido. Y finalmente de eso se trata. Correr por correr, correr para acordarse de que se está vivo, correr para encarnarse con la naturaleza, ser parte.

Esa noche, anterior a la salida de las carreras, ponen la mesa temprano para sentarse a comer. Todos ayudan a acomodar los platos y vasos. Parece que va a ser una gran cena, y lo es. En el menú sólo pasta con algo de queso. En las caras, pura expectativa y alegría por lo que se viene.

Comienza la carrera...

Al otro día, Chamonix entero madruga para ver la salida de la carrera CCC. Los corredores se levantan a las seis de la mañana a tomar su desayuno. A las 7:30 salen los buses hacia Courmayeur del lado italiano desde donde Alejandro, con la camiseta Argentina puesta para correr, y Federico salen a hacer sus 100km de Mont Blanc. Se espera un día de muchísimo calor, lo que puede hacer el desafío aún más duro. Faltan sólo 10 segundos para la largada y el público sostiene sus celulares y cámaras con los brazos en alto con la esperanza de poder tener registro del rostro de alegría de quienes vinieron a acompañar. Un niño tiene una bandera de Japón en alto. Los anuncios se dicen en tres idiomas. Se escuchan personas tratando de entenderse en diferentes lenguas. Es realmente un evento internacional. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, y largan finalmente.

A la tarde Esteban y Javier salen del departamento. Desde el balcón Benjamín saluda con la mano a su papá y le sonríe. Javier lo abraza a Esteban por el hombro y así caminan juntos hacia la largada. Se alistan con el resto de los corredores en la largada de la UTMB. Llega el momento, suena un estruendo y salen. Los primeros del pelotón van saludando al público. Dentro de los 2600 valientes, están Javier y Esteban ya concentrados en su camino. Su mente y espíritu puestos en la carrera. El resto ya no importa. Estiman aproximadamente 40 horas para correr, 9 picos, 9500 metros de subidas acumuladas, dos noches sin dormir.

Al atardecer me dediqué a observar el Cerro señorial de 4800mts y pude dimensionar a lo que los corredores venidos de una tierra llana se estaban enfrentando. Terminar 100 y 170 km de montaña, de esa montaña, es la real conquista de cada una de sus almas. Eso tal vez buscó Shakelton cuando se embarcó hacia la Antártida, Da Cunha en el Amazonas o encontró Alvar Nuñez Cabeza de Vaca cuando vio la inmensidad de las Cataratas del Iguazú por primera vez. Eran más que simples conquistadores, su real tesoro estaba en el interior. Ellos, en algún punto, también estaban jugando a correr por correr.

La llegada a la meta

El primero en llegar de los cuatro es Federico que levanta los brazos y cruza la meta mirando hacia el cielo. Dice que fue la carrera más dura de su vida y agradece haber abandonado la última carrera en Chile antes de venir a Francia, ya que con esos puntos de más le hubieran permitido anotarse en los 170 km! Después de una media hora se corrige y comenta que sabe que el mayor poder lo tiene la mente. Si hubiera estado mentalizado a correr el doble de kilómetros el cuerpo seguro se hubiera adaptado. ¨El cuerpo se acomoda, somos flexibles si se tiene un entrenamiento adecuado¨, comenta, ¨pero finalmente es la mente la que pone las reglas en el juego¨.

Cuando llega al departamento se comunica con su familia y recibe cantidad de mensajes de felicitaciones. Luego se levanta y rengueando hasta el baño dice ¨Voy a tratar de bañarme¨, enfatizando el verbo tratar. El nuevo desafío es recuperarse.

Más tarde Federico y las dos amigas, como soldados en guardia, esperan la llegada de Alejandro que se reconoce a distancia por la camiseta de Argentina. Cuando cruza la meta, está agotado y agarrotado, pero contento de haberlo logrado. El porcentaje de abandonos es alto, de 1900 corredores 742 decidieron dejar la carrera en algún punto del camino. Como siempre después de estos desafíos tan extremos los corredores sienten que no quieren más de estas experiencias, pero siempre se pasa cuando después de un tiempo algún amigo lo entusiasma con un nuevo recorrido.

Esa noche sólo podemos pensar en Javier y Esteban que siguen su camino, ya es su segunda noche de correr casi sin parar.

Al otro día los vamos a esperar a los dos corredores que faltan. Esteban pasa la línea de llegada con Benjamín en sus brazos y su esposa a su lado. Javier llega unas horas más tarde llorando y saltando con los palos de trekking arriba como queriendo alcanzar algo en el cielo. Creo que lo alcanzó y creo también que es consciente de ello. Terminó la UTMB, no abandonó, pudo ir más allá de sus miedos y de sus límites.

Un sueño más cumplido

La carrera superó las expectativas de los corredores. Federico dice que fue increíble que sucediera eso ya que al venir con tantas ilusiones de que esta va a ser la carrera de tu vida es difícil ir más allá. Ahora es tiempo de descansar, ya que se los ve consumidos y más débiles. Se hacen comentarios de las ampollas y de los dolores, pero la satisfacción que sienten supera cualquier molestia pasajera. Comen despacio para que no les caiga mal la comida después de dos días de gastar el cuerpo. Revisan la carrera y cuentan de los encuentros con otros corredores. Alejandro corrió gran parte del camino con un cordobés y cuando llegaron a la meta se abrazaron como si fueran amigos de toda la vida. Es en estas situaciones extremas que uno pierde el miedo a demostrar sentimientos y se priorizan los lazos y el contacto con otros.

Llega el final de la fiesta. Esteban se va con su familia y Federico para Italia en un auto. Alejandro y Javier viajan en otro auto hacia el lado contrario. Se despiden y prometen juntarse en Argentina a comer y ver las fotos del viaje. Nadie abandonó, ni los corredores ni los acompañantes que prepararon las comidas y se levantaron a las 4 o 5 de la mañana para verlos llegar.

En las calles de Chamonix ya no hay gritos de aliento y alegría en todas las esquinas. El arco de llegada y el escenario se desarmar durante la mañana y se barren las últimas lágrimas de alegría que dejaron los corredores al llegar a la meta. Chamonix vuelve a la normalidad y los corredores también pero con una sensación de haber crecido, de ser reyes, de haber sido una vez más fieles a sí mismos.
Artículo elaborado en colaboración con Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cuidados que hay que tener en casa cuando el bebé comienza a gatear! Revista En Femenino

Una nueva publicación en la revista española En Femenino, en este nuevo viaje que es la maternidad....


Nuestro bebé está creciendo y ya comienza a desplazarse por sí sólo. Si estás en esta etapa de la vida estos tips podrán prepararte para este momento tan importante para la familia. ¡Apunta!
Los padres tendemos a ser ansiosos con las habilidades nuevas que nuestros hijos comienzan a tener. Cuando nace estamos esperando el momento en que nos empiece a reconocer. Cuando nos reconoce empezamos a esperar el momento en que se siente y cuando finalmente tiene dominio de su cabeza y se queda sentado no vemos la hora de que empiece a gatear. Es en este momento de su crecimiento es en el que por primera vez debemos pensar en los límites. ¡Te contamos qué debes tener en cuenta para que tu bebé gatee de forma segura!

¡Cuidado! El bebé ya gatea

Una de las claves para ser una madre o un padre consciente es saber establecer un equilibrio entre la libertad que le damos a nuestros hijos y los límites que ponemos para ayudar en su desarrollo como personas. Esto comienza a ponerse en juego cuando nuestro bebé se puede desplazar por su cuenta sea de la manera que sea. Por primera vez nuestro hijo descubre que ya no depende de nosotros para todo, se da cuenta de que si quiere tomar un juguete o acariciar al perro, solo debe mover el cuerpo y hacerlo.

Como padres pasamos en este momento a tratar de medir hasta donde dejarlo ser y hasta dónde ponerle el límite físico para que no se desplace hacia ciertos lugares de la casa. La clave es poner el límite en aquellas cosas que pueden ser peligrosas para el bebé. Todo lo demás, si lo estamos mirando, lo deberíamos dejar hacer. Es la manera en que se va a desarrollar plenamente a nivel motriz. El detalle está en que este sistema necesita de nuestro tiempo y atención, dedicación exclusiva a nuestro bebé para que pueda investigar por sí solo pero con nuestros ojos en su espalda. Va a querer coger todo, es necesario estar atentos.

Qué tener en cuenta para evitar peligros en casa cuando el bebé gatea

En principio hay que medir cuáles son los espacios de la casa que presentan más peligros. En general estos lugares son la cocina, el parque y los baños. Puede suceder que en el salón o el comedor haya algunos escalones, por lo que se sumarían a esos espacios que yo llamo ¨de precaución¨. No significa que el bebé no tenga que tener acceso alguno a estos lugares, ya que probablemente con ese concepto tendríamos a nuestro bebé adentro de la cuna o en su silla todo el tiempo, previniendo así que se lastime o se golpee.

Lo ideal es que el bebé tenga en principio un espacio seguro por donde moverse con libertad. De esa manera va a poder elegir hacia donde desplazarse y comenzar a hacer sus intentos de sostenerse con muebles o con la misma pared cuando el momento llegue.

Si la casa tiene más de un piso, hay que tener mucho cuidado con las escaleras. No dejarlo solo nunca en esos espacios, pero sí acompañarlo en su prueba y error. Cuando menos lo esperes tu bebé va a estar subiendo las escaleras solo, siempre contigo atrás para atajarlo en caso de que pierda el equilibrio.

Otra punto a tener en cuenta son los enchufes. Hay que observar que el bebé no tenga acceso a ellos, y si lo tiene, entonces comprar los protectores. Son muy económicos y eliminan un riesgo. Puede pasar que el bebé acceda a aparatos enchufados y trate de desenchufarlos. En esos momentos no queda otra opción que estar mirándolo y poco a poco enseñarle el NO, que ya lo entienden, lo que no significa que hagan caso. Es un momento de muchísima curiosidad y van a querer tocar todo lo que puedan. Hay que tener cuidado con no usar el NO demasiado y que pierda sentido. Como en todo, hay que lograr un buen equilibrio.

Reorganizar los espacios para prevenir accidentes

Durante esta época de la vida del bebé tal vez haya que hacer algunos cambios en el mobiliario de la casa previniendo posibles accidentes. Si hay un televisor pantalla plana, que pesan poco y son fáciles de mover, conviene sacarlo del espacio donde el bebé tiene libertad de movimiento para no tener sorpresas.

Si tiene acceso a elementos enchufados, tiene por lo tanto acceso a cables e incluso a aparatos electrónicos que pueden terminar en el piso si nuestro bebé tira de los cables. Lo mismo sucede con los adornos y manteles. Tal vez sea conveniente hacer un cambio de concepto de la decoración y quitar todos los elementos de donde el bebé pueda agarrarse o colgarse. Podría romper cosas y si son de vidrio, por ejemplo, podría ser un accidente evitable con consecuencias muy negativas.

En la cocina hay que redistribuir elementos. Por ejemplo, las botellas de vino que guardamos para invitar a amigos hay que ponerlas en alto. Lo mismo sucede con elementos cortantes y de vidrio, con los productos de limpieza, velas, tapas pequeñas que pueda llevarse a la boca, etc. Nada de esto puede estar al alcance del bebé. Nuestra pequeña criatura va a probar abrir todos los cajones y puertas que encuentre en su camino, así que hay que estar muy atento con lo que se pueda encontrar del otro lado.

Cuando el bebé ya tiene cierto dominio de su cuerpo y comienza a ponerse de pie apoyado en algún objeto es probable que quiera empezar a trepar también. Esto es importante tenerlo en cuenta sobre todo si en casa hay balcones a los que el bebé pueda acceder. Hay objetos que son potenciales escaleras para que el bebé se eleve del suelo.

Parece difícil pero a fin de cuentas no lo es, solo demanda un poco de tiempo para reorganizar los espacios. Estar al lado de nuestro bebé cuando comienzan sus aventuras de gateo es realmente importante ya que comienza a gestarse una relación que va a necesitar del mayor equilibrio posible entre dejar que nuestro hijo sea libre e imponerle ciertas restricciones. Este balance va a ser la base de seguridad que el niño necesita para crecer y ser autónomo. Sin duda, es un camino hermoso para recorrer de la mano de tu bebé. ¡Disfrútalo!
Artículo elaborado en colaboración con Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos

jueves, 18 de octubre de 2018

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés

Segunda nota para la revista EN FEMENINO, la pueden encontrar en e siguiente link o leerla a continuación.

https://www.enfemenino.com/bebes/equipaje-para-viajar-con-bebes-s2926084.html

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés


Viajar con un bebé al extranjero requiere organización y planificación. Ser previsible permite a los padres poder cubrir las necesidades de su bebé y en consecuencia poder disfrutar de cada segundo del viaje. La buena noticia es que el viaje empieza en casa, con la preparación del equipaje. Días antes conviene hacer la lista de lo que necesitamos llevar y hacer las compras de lo que falta. ¡Ya estamos viajando con la imaginación!


Es muy común olvidarse de llevar algo o bien ni siquiera considerar ciertos elementos como importantes a la hora de viajar. Si estás a punto de viajar con tu bebé, estos consejos pueden ayudarte. Una lista de básicos es el punto de partida.

Equipaje

Seguramente han escuchado la frase ¨travel light¨. Es una buena recomendación para la vida en general, vivir con poco, ser minimalistas. Esta es la clave para viajar también, principalmente si lo hacemos con un bebé. Hoy día el consumo de productos de bebé es masivo, nos bombardean con merchandising y así las mamás queremos tener todo. Todo nos parece imprescindible en casa, pero cuando tenemos que andar cargando con equipaje, lo recomendable es no llevar más de una valija mediana (no más de 12 kg de equipaje) y una mochila para usar durante el día. Conviene que la mochila tenga varios compartimentos para poder dividir la zona donde llevamos las cosas de la comida, del cambio de pañales y otro sector para las cosas nuestras. Con este equipaje deberíamos acomodarnos para llevar todo lo que el bebé y tú necesitan y puede servir tanto para un fin de semana como para un viaje de un mes. En un viaje largo lo único que vamos a agregar es un par de mudas más para no estar en la obligación de lavar todos los días la ropa del bebé, considerando que puede usar hasta tres mudas por día (¡ y a veces más!).

No hay que viajar con mucho, pero sí pensar muy bien la lista de cosas indispensables para el bebé. Hay que prever momentos en que esté aburrido o tenga hambre. En caso de que manche mucho un pañal es bueno tener bolsitas ya que no siempre hay un tacho de basura cerca para tirar los residuos. Hay que considerar que el bebé se puede enfermar, por lo que es bueno tener algún medicamento básico y un termómetro a mano.

Además, hay que llevar algunos elementos que ayuden al bebé a sentirse más cerca de casa, algo a lo que esté acostumbrado, como su pañito de apego o lo que use para dormir.

Lo más importante es que no podemos escatimar en las mudas de ropa que llevemos para el bebé (lo que significa que debes escatimar en las mudas que lleves para ti, ¡lo siento!) Hay que llevar mucha ropa de cambio, un bebé usa al menos tres mudas por día. La ropa la puedes mandar a lavar a lo largo del viaje, pero siempre es práctico tener a mano un jabón neutro de ropa y tomarse un ratito al final del día para lavar algunas prendas y siempre tener ropa limpia de más. Sí, es verdad, se pierde un poco el glamour de viaje que solías tener cuando viajabas con tu pareja solos, pero todo es pasajero. Cuando menos te des cuenta, tu bebé va a crecer, hoy te toca lavarle algunas prendas con amor.


En caso de alimentar a tu bebé con fórmula y si te toca viajar en avión hay que saber que las aerolíneas no permiten viajar con más de tres o cuatro cartones de leche de 200 ml en la mochila de mano. Además, las cremas que llevemos no pueden superar los 100 ml y deben ser colocadas dentro de una bolsita hermética. No se pueden llevar elementos cortantes, por lo que si tienes una tijera para abrir los cartones de leche o un alicate para cortarle las uñitas al bebé, tendrás que dejar todo eso en el equipaje despachado. Mejor programar esto y no cometer errores para no tener demoras en los controles, que ya de por sí son molestos pasarlos con un bebé y su cochecito.

En relación al carro de bebé, yo siempre decido llevarlo conmigo adonde vaya. Las aerolíneas no cobran extra por despacharlo y permiten hacerlo o bien en el check-in o bien lo puedes entregar un segundo antes de subirte al avión. Creo que el carro es un elemento muy importante y el bebé debe sentirse cómodo para descansar bien en caso de dormirse en un paseo. Conservarle ciertos elementos que ya conoce es bueno para su mayor bienestar durante el viaje. Ya va a tener que lidiar con demasiados cambios.

Qué llevar en la valija

ü  Ropa (según sea invierno o verano harás tu elección)
ü  Manta
ü  babitas
ü  Sabanas de cuna
ü  Muñeco de apego
ü  Medicamentos
ü  termómetro
ü  Alicate
ü  Crema para el cuerpo
ü  Cartones de leche para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Pañales para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Protector solar para bebés (de viaje ponerles protector solar en el rostro aunque sea invierno, cuando viajamos exponemos más a nuestros bebés al exterior)
ü  Mamadera extra (en caso de alimentar a tu bebé con fórmula)
ü  Chupetes extra
ü  Fular
ü  Mosquitero para el carro o cuna (en caso de viajar a algún lugar tropical o semi tropical)
ü  Protector de lluvia para el carro

Qué llevar en la mochila

ü  Pañales
ü  Cambiador
ü  Óleo calcáreo (deberás ponerlo en un tarro no mayor a 100ml)
ü  Toallitas húmedas
ü  Mordillo
ü  Chupete
ü  Babita
ü  Mamadera (cargada y calentita siempre!)
ü  Cartones de leche extra (no más de tres o cuatro)
ü  Bolsitas
ü  Muda de ropa
ü  Manta
ü  Vaso vertedor con agua (en caso de que ya tome agua)
ü  Alguna puré de fruta ( en caso de que a haya comenzado a comer algo)
ü  Algún juguete, ¡ese que siempre es bien recibido por el bebé!
ü  Papeles importantes del bebé, su documento de identidad, pasaporte y partida de nacimiento.

Todo esto y todo lo que quieras llevar para vos. Parece que no va a caber, pero les prometo por experiencia que es posible llevar todo esto en solo una pequeña maleta y una mochila.

Por último, no se olviden de grabar en el celular números de urgencia del lugar de destino y el número de teléfono del hotel.

Ya estás lista para emprender está aventura con tu bebé, ahora es cuestión de dar el primer paso.

Regina Candel Martinez
www.uniendo-caminos.blogspot.com.ar