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miércoles, 10 de julio de 2019

Nueva publicación en En Femenino ¨Cómo superar los miedos del puerperio aprendiendo del pasado¨

https://www.enfemenino.com/embarazo/miedos-puerperio-s4002604.html

Tener un hijo puede no ser al principio una situación idílica como lo plantean algunas películas de Hollywood. Las mujeres necesitamos ayuda para poder sobrepasar momentos de muchos cambios en cuerpo y espíritu. Si acabas de ser mamá y estás sobrepasada, estas ideas te pueden servir para comenzar a mirar todo desde otra perspectiva.
Artículo elaborado por Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos


El cansancio puede ser extremo después de dar a luz. No sólo cargamos el cuerpito de nuestro hijo por nueve meses dentro nuestro, sino que cuando sale al mundo debemos estar al 100% para alimentarlo y cuidarlo y para sostener nuestro propio cuerpo que después del nacimiento, ya sea por parto natural o por cesárea, no parece ser nuestro. No nos reconocemos al espejo, ni en cuerpo ni tampoco en espíritu, ya que los cambios hormonales son tales que pasamos por estados emocionales imposibles de controlar.
En medio de este torbellino, debemos también mantener relaciones con el mundo exterior. La simbiosis mamá-bebé parece ser un mundo perfecto, pero insostenible en el tiempo e imposible de hacerlo solas. Necesitamos un círculo de apoyo. En el pasado, la mujer que tenía su hijo era inmediatamente sostenida por doulas, parteras, amigas, abuelas que se juntaban para ayudar. Todas hacían algo, todas participaban en el momento mágico de la concepción y en lo que venía después. Incluso en algunas comunidades, los bebés podían ser amamantados por varias mujeres. Hoy día, lamentablemente este espíritu de comunidad se ha esfumado.

Estamos en un momento en el que todo ocurre de manera acelerada, los cambios de generación en generación son abrumadores y no nos da tiempo de adaptarnos y reflexionar sobre lo que hicieron nuestros padres, por qué lo hicieron de esa manera y si podemos tomar algo de eso en el camino que comenzamos a recorrer nosotros como padres. Disponemos de una cantidad de información que a veces es difícil de manejar. Páginas web y aplicaciones que siguen el crecimiento de nuestro bebé y nos dan tips para hacer las cosas bien, librerías con muchas estanterías dedicadas a la maternidad, redes sociales donde puedes leer historias y consejos de otras mamás.

Aprende de tu pasado y el de tu familia


Todo el caudal de conocimientos mencionado, nos hace sentir muy poderosas. Somos súper mamás porque nos leímos todo antes del parto, somos super mamás porque hacemos todo, somos super mamás porque después de dar a luz queremos volver a ser las mismas de antes, en cuerpo y espíritu, y que por favor sea lo más rápido posible; queremos volver a trabajar, seguir teniendo la misma vida social, queremos seguir siendo buenas amantes, y todo lo queremos hacer solas porque nosotras podemos.

Y en este proceso nos olvidamos de algo fundamental: mirar para atrás y hacernos preguntas. ¿Qué hizo mi mamá en esta situación? ¿Cómo pasó ella el momento del parto cuando yo llegué a este mundo? ¿Qué puedo aprender de todo eso? Y después hacer preguntas a las mujeres que estaban antes que nosotras: Mamá, ¿Por qué tuviste hijos?, ¿Hasta qué edad tomé la teta? ¿Por qué dejaste de amamantarme? ¿Qué hacías cuando yo no dormía? ¿Qué ayuda recibiste? Abuela, ¿y tú? ¿Cómo fue tener a tus hijos, en tu época? Haciendo preguntas aprendemos, participamos y hacemos participar.

Debemos escuchar y tomar lo que nos parece podemos poner en práctica con nuestros hijos usando nuestro juicio y sentido común. Hay cosas en las que vamos a estar de acuerdo y hay otras en las que no. Por ejemplo, antes a los bebés de pocos meses se les daba el chupete con miel o azúcar para que se calmen; hoy no lo hacemos, nos parece terrible pensando en la alimentación sana y dientes sanos que queremos que tengan nuestros hijos.

Debemos escuchar para entender quiénes somos y de dónde venimos. Tal vez con alguna de esas respuestas podemos recrear una imagen de lo que fueron nuestros primeros meses de vida, de los cuales no tenemos recuerdos. Entender que tal vez las cosas no fueron perfectas, saber detalles que nos puedan hacer comprender algunas angustias actuales.

Debemos escuchar para conocer sobre nuestros antepasados y las experiencias de nacimientos y de muertes de las generaciones que nos anteceden. Tal vez en la familia hay bebés que no duraron mucho tiempo, incluso abortos, secretos nunca contados. Tal vez hay partos que provocaron la muerte de la madre o madres que dieron a sus hijos en adopción por no poder o no querer criarlos. Nosotros venimos de esas historias, y esas historias definen nuestro presente. No vamos a poder cambiar nada de eso, pero al menos vamos a poder curar, entender, perdonar.

Ser madre transforma completamente tu vida


Al tener un hijo la vida se transforma. Queremos volver a ser las mismas de antes pero ya no podemos, ya somos otra persona, tal vez con un cuerpo parecido, pero nuestra materia espiritual cambia profundamente. Maduramos y en ese proceso aparecen muchos miedos que nos alejan en principio de todo y de todos. Mejor mantenerse protegidas de todos aquellos que quieran decirnos cómo hacer las cosas, porque, aunque en el fondo estamos muertas de miedo, demostramos que somos super mamás.

Tal vez mejor es liberarse un poco, dejar que el mundo exterior ingrese en la simbiosis mamá-bebé y con atención reconocer cuándo un consejo es bueno y cuándo viene sólo de las frustraciones propias de nuestros padres y abuelos que quieren salvarse criando a sus nietos. Todo debe ser aceptado con amor, en un gran abrazo de oso, sabiendo que en realidad somos todos iguales, ya que nosotros también vamos a estar en esa situación con nuestros hijos y nietos. Todos somos iguales, todos somos no más ni menos que un gran círculo de amor. Entender nuestro pasado nos va a abrir los ojos y así vamos a poder transmitir a nuestros hijos lo mejor de cada generación.

Laura Gutman, escritora e investigadora argentina, nos dice en su libro Qué nos pasó cuando fuimos niños y qué hicimos con eso: ¨La vida es corta. Todo el amor que podamos derramar alguna vez, cuando dejemos de protegernos a nosotros mismos, no será para nuestro propio bienestar, sino para el prójimo. Entonces nuestra vida habrá valido la pena¨.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Nueva publicación en En Femenino: Masajes Shantala

https://www.enfemenino.com/bebes/masaje-shantala-bebes-s3050013.html

Masaje Shantala: un momento de encuentro con tu bebé

Si quieres fortalecer el vínculo con tu bebé recién nacido, los masajes Shantala pueden ser una hermosa manera de lograrlo.
Contenido elaborado por Regina Candel, autora del blog Uniendo Caminos
Dar un masaje es entregar el poder curativo de las manos para demostrar el más profundo amor. Preparar el ambiente con música y sonidos de la naturaleza, poner una manta sobre la cama, una almohada para su cabeza. Deslizar las manos sobre él bebé con un aceite natural y sentir como su cuerpo reacciona a los movimientos circulares de los dedos. Tomar las diminutas manos y los diminutos pies y recorrerlos, contacto que va a dejar sus huellas. Cada caricia, cada beso contribuye a un crecimiento feliz.

Puede sonar cursi, pero el amor es la clave del éxito. Nada puede salir mal si se hace con amor. Estos masajes, descubiertos por un doctor francés llamado Frédérik Levober en la India, son la más absoluta demostración de amor de una madre a su hijo. Este médico vio en uno de sus viajes por la India a una madre en las calles de Calcuta haciendo estos masajes a su bebé.

Me lo imagino acercándose a ver de qué se trataba, preguntándole a esta mamá sobre algo común para ella y totalmente exótico para él. Ella se llamaba Shantala, nombre que también se le da a la diosa Parvat la diosa del poder, es la diosa que da energía. Shantala, esta diosa encarnada en madre, le explicó a este médico francés su forma sencilla de empoderar a su propio hijo, con el contacto de sus manos, con la demostración de amor puro. Levober escribió entonces el libro llamado Shantala. Arte tradicional de masaje para bebés.

Algunas recomendaciones para hacer masajes shantala a tu bebé

Estos masajes se pueden dar desde el momento en que el bebé nace hasta que tiene, aproximadamente, ocho meses. Siempre es conveniente hacerlo desde lo más temprano posible así el bebé naturaliza el contacto y se acostumbra a los movimientos.

Idealmente la mamá debe estar sentada en el suelo con las piernas hacia adelante. Se coloca una manta sobre las piernas donde el bebé va a apoyarse. La idea es recorrer cada parte de su cuerpo, desde la cabeza a los pies haciendo movimientos circulares. Durante el primer mes de vida no se pueden usar aceites, ni siquiera los aceites naturales, pero luego sí es conveniente usarlos, no solo porque es más placentero para los dos, sino porque el aroma puede estimular al bebé a relajarse y a sentirse más seguro en las manos de su mamá.

Beneficios de los masajes shantala para el bebé

La lista de beneficios de estos masajes es muy larga. En principio, los masajes son una buena transición entre el mundo que el bebé conocía (el ambiente materno) y el mundo exterior. El bebé entiende que aún él y su mamá son una unidad, por lo que estos masajes ayudan a reforzar esa sensación. Este apego, durante este momento de su vida, es saludable y necesario, para que después, cuando tenga que que desapegarse y comprender que su madre y él/ella no son la misma persona, no sea tan doloroso. Cuanto más cerca estamos de nuestros bebés durante los primeros meses de su vida, más vamos a reforzar su seguridad y así ayudarlos a ser felices y autónomos.

​Otros beneficios de los masajes son la mejor calidad de sueño que tienen los bebés. Conviene hacer los masajes todos los días al atardecer, antes del baño diario. Así, luego del baño, totalmente relajados, pueden ir a dormir probablemente por varias horas. Los masajes ayudan a reducir los cólicos, que a esta edad pueden ser un gran problema para algunos bebés. Además, tonifican los músculos y flexibiliza la columna. Considerando que la columna es el eje de nuestro cuerpo y la manera en que la energía corre por el mismo, los beneficios se extienden a todas las áreas: cuerpo, mente y espíritu.

Durante toda la sesión de masajes las mamás deberían cubrir la cara, el pecho, el estómago, las manos, los brazos, las piernas, los pies, la espalda. No deberían hacer una sesión entera cada día, sino observar y sentir lo que el bebé necesita en ese momento.

La técnica puede ser copiada, pero nunca se puede copiar el momento mágico que se genera entre bebé y mamá. Cada bebé es único, como cada mamá. Es en el proceso de descubrirse que estos masajes cumplen su gran función.
¿Alimentar al niño? Sí, pero no solamente con leche. Hay que tomarlo en brazos. Hay que acariciarlo, acunarlo. Y masajearlo. Hay que hablar a la piel del pequeño hay que hablarle a su espalda que tiene sed y hambre igual que su vientre. En algunos países, las mujeres saben todavía esto. Aprendieron de sus madres, enseñaron a sus hijas este arte profundo que ayuda al niño a aceptar el mundo y lo hace sonreír a la vida

Frédérick Leboyer

jueves, 3 de enero de 2019

¨Shantala Massage: India’s Ancient Infant Massage Technique¨, publicación en Womens Web

Escribí hace un año un artículo corto sobre los masajes Shantala de tradición India. Hoy se publicó la traducción al inglés en Womens Web. Pueden ver el artículo original en el siguiente link:

 https://www.womensweb.in/2018/12/shantala-massage-indias-ancient-infant-massage-technique/

The author writes about the ancient Indian massage technique called the ‘Shantala Massage’ and talks about how it strengthens the bond between a mother and her child.
Everybody loves a good massage as it is relaxing and makes us rejuvenated. In my case, when someone gives me a massage, I close my eyes and leave the chaos of this world. Sometimes it even makes me cry.
Why not try this expression of love with our kids? We can use the healing power of our hands on our babies´ tiny bodies and express our deep love. Create the atmosphere with some music or sounds of nature, place a blanket on the floor and a little pillow for his or her head. Rub from head to toe his/her miniature body which is soft and without any life scars as yet. Use a natural massage oil to caress the tiny back and feel how his body reacts to the circular movements of your fingers.Take his hands and feet and rub them carefully, knowing that this contact will have positive effects on him. Every expression of love, every hug and every kiss will ensure that your baby will grow happily.

I know it sounds cheesy, but the truth is that love is the key to success. Nothing can go wrong if it is done with love.  A French doctor called Fréderik Levober saw these Indian massages which are the ultimate demonstration of love from a mother to a baby. Levober witnessed these during a trip to India. He saw a mother in the streets of Calcutta giving her baby a massage. I picture him approaching to see what was it about, asking the mother about something  which was so ordinary for her but exotic for him.
Her name was Shantala, a name that was also given to the Goddess Parvati- the goddess of power and energy. Shantala, this goddess incarnated as a mother, explained the French doctor her simple method to empower her baby, with the contact of her hands and the demonstration of pure love.
The idea of this type of massage is to cover every inch of the baby´s body and make him relax. When you finish, it is best to give him a bath and then he will be ready for a good night’s sleep.
The movement of your hands should be circular in opposite directions, that is both hands working at the same time and covering the entire body.
You should massage on: The face, the chest, the stomach, the hands, the arms, the legs and the back.
You can copy all these steps but you cannot duplicate the sensations of the mother and the baby. Each mother and baby is unique. This type of massage can be of great help in the process of discovering each other and understanding one another. Enjoy every minute with your baby.

Regina Candel Martinez
Regina Candel Martinez
 

jueves, 20 de diciembre de 2018

Watch Out! My Baby Has Started To Crawl!

Nueva pubicación en Womens Web!

Babies can be magical when they start to move on their own and explore the world around. But it also means that they are in danger, and you need to make it safe for them.
We parents tend to be anxious about the newly acquired skills of our kids. When they are born we are waiting for that magic moment when the baby starts recognizing us. When they recognize us we wait for the moment the baby is able to sit, and when the baby is finally able to dominate his body and remains seated, we can’t wait for the moment he starts crawling.
It is at this stage of the baby’s development that we need to start thinking about limits. Our baby is growing and more autonomous. If you are at this stage in life the following tips will prepare the whole family for a vey important time in your life.

Setting boundaries

One of the key elements in order to become a conscious mother is to be able to establish a balance between freedom and the limits we want to impose on in our children’s lives. If we do it right we will be helping them to develop better.
The first time we realise about this is when our baby starts crawling or moving in any way independent from his parents. For the first time, the baby discovers he is not totally dependent any more. He finds out that if he wants to grab a toy or caress the dog, he just has to move that tiny body and do it!
As parents, we discover that now we have to measure the consequences on either letting them be, or place some physical limitations so that the baby does not have access to certain places in the house. Mainly, what we need to do is to limit the baby’s movement in those places where it can be dangerous, all the rest he should be able to experiment and touch and climb while we do not lose sight of him. This way, he will develop his motor skills fully. This system requires our time and our total attention, so that he can investigate on his own but with our eyes on his back. Everything will be attractive to him, thus we need to be aware.

Keeping danger off limits

Firstly, we need to establish which are the rooms in the house that could be more dangerous. Generally the kitchen, the garden and the toilets. If there are stairs anywhere in the house we should add those areas to what I call ‘precaution areas’. It doesn’t mean the baby should never access them, because with this concept we would have our baby most of the time inside the cradle or sitting on his trolley. This is exactly what we want to avoid. In a two-storey house, we should accompany our baby in his trial and error when climbing. If he loses the balance we can catch him, but we are giving him the chance to experiment and develop his motor skills.
Ideally, the baby should have a full danger-free room or space to move around freely. This way he can choose where and how to crawl and start trying to stand up holding to the walls or a piece of furniture.
Babies should not have any access to plugs and electric sockets. Buy safety guards, they are unexpensive and eliminate the risks.

NO!

Sometimes babies access to them all the same, step by step try to teach him the meaning of ¨NO¨- They will understand the implications, though they will not always act accordingly. They are curious explorers and they want to touch everything that is at their hands.
Be careful with the use of the word ¨NO¨. If you overuse it, it will lose sense. As always, we should keep a balance.

Breakables

Loose wires should also be kept in a safe place. Our babies will grab and pull, throwing to the floor any breakable electronical equipment. Maybe, it is a good idea to do some redecoration throughout this process in order to prevent accidents. For instance, that beautiful light TV you have on the living room should be removed from there if the baby has easy access to it.
The same piece of advice goes for ornaments or tablecloths. Babies may hang on them and throw everything that is on the table. Consequences could be disastrous if there are glass or sharp objects.
In the kitchen, elements should be redistributed. For example, the wine bottles we bought for our next dinner with friends should be on a high shelf. The same with sharp and glass objects, cleaning products, candles, small objects that the baby could swallow, etc. Our little creature will try to open every drawer and door so we should pay attention to what he may find on the other side.
When the baby is already able to stand he will also try his climbing skills. We should take this into account if the baby has any access to a balcony, since there are some objects that are actually potential stairs in the eyes of a baby.

Being mindful

It seems impossible to have all this in mind, but it is not actually. It surely demands time to reorganise spaces and rooms in our house and to be watching our baby the whole time. The relationship that will arise at this moment of the baby´s development is crucial, it is the time when we need to balance betweem freedom and limits. This balance will be the safe base from where the baby grows in an autonomous way. It is an amazing journey to do hand in hand with your baby!
Image source: unsplash

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viernes, 30 de noviembre de 2018

Cuidados que hay que tener en casa cuando el bebé comienza a gatear! Revista En Femenino

Una nueva publicación en la revista española En Femenino, en este nuevo viaje que es la maternidad....


Nuestro bebé está creciendo y ya comienza a desplazarse por sí sólo. Si estás en esta etapa de la vida estos tips podrán prepararte para este momento tan importante para la familia. ¡Apunta!
Los padres tendemos a ser ansiosos con las habilidades nuevas que nuestros hijos comienzan a tener. Cuando nace estamos esperando el momento en que nos empiece a reconocer. Cuando nos reconoce empezamos a esperar el momento en que se siente y cuando finalmente tiene dominio de su cabeza y se queda sentado no vemos la hora de que empiece a gatear. Es en este momento de su crecimiento es en el que por primera vez debemos pensar en los límites. ¡Te contamos qué debes tener en cuenta para que tu bebé gatee de forma segura!

¡Cuidado! El bebé ya gatea

Una de las claves para ser una madre o un padre consciente es saber establecer un equilibrio entre la libertad que le damos a nuestros hijos y los límites que ponemos para ayudar en su desarrollo como personas. Esto comienza a ponerse en juego cuando nuestro bebé se puede desplazar por su cuenta sea de la manera que sea. Por primera vez nuestro hijo descubre que ya no depende de nosotros para todo, se da cuenta de que si quiere tomar un juguete o acariciar al perro, solo debe mover el cuerpo y hacerlo.

Como padres pasamos en este momento a tratar de medir hasta donde dejarlo ser y hasta dónde ponerle el límite físico para que no se desplace hacia ciertos lugares de la casa. La clave es poner el límite en aquellas cosas que pueden ser peligrosas para el bebé. Todo lo demás, si lo estamos mirando, lo deberíamos dejar hacer. Es la manera en que se va a desarrollar plenamente a nivel motriz. El detalle está en que este sistema necesita de nuestro tiempo y atención, dedicación exclusiva a nuestro bebé para que pueda investigar por sí solo pero con nuestros ojos en su espalda. Va a querer coger todo, es necesario estar atentos.

Qué tener en cuenta para evitar peligros en casa cuando el bebé gatea

En principio hay que medir cuáles son los espacios de la casa que presentan más peligros. En general estos lugares son la cocina, el parque y los baños. Puede suceder que en el salón o el comedor haya algunos escalones, por lo que se sumarían a esos espacios que yo llamo ¨de precaución¨. No significa que el bebé no tenga que tener acceso alguno a estos lugares, ya que probablemente con ese concepto tendríamos a nuestro bebé adentro de la cuna o en su silla todo el tiempo, previniendo así que se lastime o se golpee.

Lo ideal es que el bebé tenga en principio un espacio seguro por donde moverse con libertad. De esa manera va a poder elegir hacia donde desplazarse y comenzar a hacer sus intentos de sostenerse con muebles o con la misma pared cuando el momento llegue.

Si la casa tiene más de un piso, hay que tener mucho cuidado con las escaleras. No dejarlo solo nunca en esos espacios, pero sí acompañarlo en su prueba y error. Cuando menos lo esperes tu bebé va a estar subiendo las escaleras solo, siempre contigo atrás para atajarlo en caso de que pierda el equilibrio.

Otra punto a tener en cuenta son los enchufes. Hay que observar que el bebé no tenga acceso a ellos, y si lo tiene, entonces comprar los protectores. Son muy económicos y eliminan un riesgo. Puede pasar que el bebé acceda a aparatos enchufados y trate de desenchufarlos. En esos momentos no queda otra opción que estar mirándolo y poco a poco enseñarle el NO, que ya lo entienden, lo que no significa que hagan caso. Es un momento de muchísima curiosidad y van a querer tocar todo lo que puedan. Hay que tener cuidado con no usar el NO demasiado y que pierda sentido. Como en todo, hay que lograr un buen equilibrio.

Reorganizar los espacios para prevenir accidentes

Durante esta época de la vida del bebé tal vez haya que hacer algunos cambios en el mobiliario de la casa previniendo posibles accidentes. Si hay un televisor pantalla plana, que pesan poco y son fáciles de mover, conviene sacarlo del espacio donde el bebé tiene libertad de movimiento para no tener sorpresas.

Si tiene acceso a elementos enchufados, tiene por lo tanto acceso a cables e incluso a aparatos electrónicos que pueden terminar en el piso si nuestro bebé tira de los cables. Lo mismo sucede con los adornos y manteles. Tal vez sea conveniente hacer un cambio de concepto de la decoración y quitar todos los elementos de donde el bebé pueda agarrarse o colgarse. Podría romper cosas y si son de vidrio, por ejemplo, podría ser un accidente evitable con consecuencias muy negativas.

En la cocina hay que redistribuir elementos. Por ejemplo, las botellas de vino que guardamos para invitar a amigos hay que ponerlas en alto. Lo mismo sucede con elementos cortantes y de vidrio, con los productos de limpieza, velas, tapas pequeñas que pueda llevarse a la boca, etc. Nada de esto puede estar al alcance del bebé. Nuestra pequeña criatura va a probar abrir todos los cajones y puertas que encuentre en su camino, así que hay que estar muy atento con lo que se pueda encontrar del otro lado.

Cuando el bebé ya tiene cierto dominio de su cuerpo y comienza a ponerse de pie apoyado en algún objeto es probable que quiera empezar a trepar también. Esto es importante tenerlo en cuenta sobre todo si en casa hay balcones a los que el bebé pueda acceder. Hay objetos que son potenciales escaleras para que el bebé se eleve del suelo.

Parece difícil pero a fin de cuentas no lo es, solo demanda un poco de tiempo para reorganizar los espacios. Estar al lado de nuestro bebé cuando comienzan sus aventuras de gateo es realmente importante ya que comienza a gestarse una relación que va a necesitar del mayor equilibrio posible entre dejar que nuestro hijo sea libre e imponerle ciertas restricciones. Este balance va a ser la base de seguridad que el niño necesita para crecer y ser autónomo. Sin duda, es un camino hermoso para recorrer de la mano de tu bebé. ¡Disfrútalo!
Artículo elaborado en colaboración con Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos

jueves, 18 de octubre de 2018

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés

Segunda nota para la revista EN FEMENINO, la pueden encontrar en e siguiente link o leerla a continuación.

https://www.enfemenino.com/bebes/equipaje-para-viajar-con-bebes-s2926084.html

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés


Viajar con un bebé al extranjero requiere organización y planificación. Ser previsible permite a los padres poder cubrir las necesidades de su bebé y en consecuencia poder disfrutar de cada segundo del viaje. La buena noticia es que el viaje empieza en casa, con la preparación del equipaje. Días antes conviene hacer la lista de lo que necesitamos llevar y hacer las compras de lo que falta. ¡Ya estamos viajando con la imaginación!


Es muy común olvidarse de llevar algo o bien ni siquiera considerar ciertos elementos como importantes a la hora de viajar. Si estás a punto de viajar con tu bebé, estos consejos pueden ayudarte. Una lista de básicos es el punto de partida.

Equipaje

Seguramente han escuchado la frase ¨travel light¨. Es una buena recomendación para la vida en general, vivir con poco, ser minimalistas. Esta es la clave para viajar también, principalmente si lo hacemos con un bebé. Hoy día el consumo de productos de bebé es masivo, nos bombardean con merchandising y así las mamás queremos tener todo. Todo nos parece imprescindible en casa, pero cuando tenemos que andar cargando con equipaje, lo recomendable es no llevar más de una valija mediana (no más de 12 kg de equipaje) y una mochila para usar durante el día. Conviene que la mochila tenga varios compartimentos para poder dividir la zona donde llevamos las cosas de la comida, del cambio de pañales y otro sector para las cosas nuestras. Con este equipaje deberíamos acomodarnos para llevar todo lo que el bebé y tú necesitan y puede servir tanto para un fin de semana como para un viaje de un mes. En un viaje largo lo único que vamos a agregar es un par de mudas más para no estar en la obligación de lavar todos los días la ropa del bebé, considerando que puede usar hasta tres mudas por día (¡ y a veces más!).

No hay que viajar con mucho, pero sí pensar muy bien la lista de cosas indispensables para el bebé. Hay que prever momentos en que esté aburrido o tenga hambre. En caso de que manche mucho un pañal es bueno tener bolsitas ya que no siempre hay un tacho de basura cerca para tirar los residuos. Hay que considerar que el bebé se puede enfermar, por lo que es bueno tener algún medicamento básico y un termómetro a mano.

Además, hay que llevar algunos elementos que ayuden al bebé a sentirse más cerca de casa, algo a lo que esté acostumbrado, como su pañito de apego o lo que use para dormir.

Lo más importante es que no podemos escatimar en las mudas de ropa que llevemos para el bebé (lo que significa que debes escatimar en las mudas que lleves para ti, ¡lo siento!) Hay que llevar mucha ropa de cambio, un bebé usa al menos tres mudas por día. La ropa la puedes mandar a lavar a lo largo del viaje, pero siempre es práctico tener a mano un jabón neutro de ropa y tomarse un ratito al final del día para lavar algunas prendas y siempre tener ropa limpia de más. Sí, es verdad, se pierde un poco el glamour de viaje que solías tener cuando viajabas con tu pareja solos, pero todo es pasajero. Cuando menos te des cuenta, tu bebé va a crecer, hoy te toca lavarle algunas prendas con amor.


En caso de alimentar a tu bebé con fórmula y si te toca viajar en avión hay que saber que las aerolíneas no permiten viajar con más de tres o cuatro cartones de leche de 200 ml en la mochila de mano. Además, las cremas que llevemos no pueden superar los 100 ml y deben ser colocadas dentro de una bolsita hermética. No se pueden llevar elementos cortantes, por lo que si tienes una tijera para abrir los cartones de leche o un alicate para cortarle las uñitas al bebé, tendrás que dejar todo eso en el equipaje despachado. Mejor programar esto y no cometer errores para no tener demoras en los controles, que ya de por sí son molestos pasarlos con un bebé y su cochecito.

En relación al carro de bebé, yo siempre decido llevarlo conmigo adonde vaya. Las aerolíneas no cobran extra por despacharlo y permiten hacerlo o bien en el check-in o bien lo puedes entregar un segundo antes de subirte al avión. Creo que el carro es un elemento muy importante y el bebé debe sentirse cómodo para descansar bien en caso de dormirse en un paseo. Conservarle ciertos elementos que ya conoce es bueno para su mayor bienestar durante el viaje. Ya va a tener que lidiar con demasiados cambios.

Qué llevar en la valija

ü  Ropa (según sea invierno o verano harás tu elección)
ü  Manta
ü  babitas
ü  Sabanas de cuna
ü  Muñeco de apego
ü  Medicamentos
ü  termómetro
ü  Alicate
ü  Crema para el cuerpo
ü  Cartones de leche para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Pañales para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Protector solar para bebés (de viaje ponerles protector solar en el rostro aunque sea invierno, cuando viajamos exponemos más a nuestros bebés al exterior)
ü  Mamadera extra (en caso de alimentar a tu bebé con fórmula)
ü  Chupetes extra
ü  Fular
ü  Mosquitero para el carro o cuna (en caso de viajar a algún lugar tropical o semi tropical)
ü  Protector de lluvia para el carro

Qué llevar en la mochila

ü  Pañales
ü  Cambiador
ü  Óleo calcáreo (deberás ponerlo en un tarro no mayor a 100ml)
ü  Toallitas húmedas
ü  Mordillo
ü  Chupete
ü  Babita
ü  Mamadera (cargada y calentita siempre!)
ü  Cartones de leche extra (no más de tres o cuatro)
ü  Bolsitas
ü  Muda de ropa
ü  Manta
ü  Vaso vertedor con agua (en caso de que ya tome agua)
ü  Alguna puré de fruta ( en caso de que a haya comenzado a comer algo)
ü  Algún juguete, ¡ese que siempre es bien recibido por el bebé!
ü  Papeles importantes del bebé, su documento de identidad, pasaporte y partida de nacimiento.

Todo esto y todo lo que quieras llevar para vos. Parece que no va a caber, pero les prometo por experiencia que es posible llevar todo esto en solo una pequeña maleta y una mochila.

Por último, no se olviden de grabar en el celular números de urgencia del lugar de destino y el número de teléfono del hotel.

Ya estás lista para emprender está aventura con tu bebé, ahora es cuestión de dar el primer paso.

Regina Candel Martinez
www.uniendo-caminos.blogspot.com.ar




domingo, 10 de junio de 2018

Amalia viaja 5. Su equipaje.


Equipaje

No hay que viajar con mucho, pero sí pensar muy bien la lista de cosas indispensables para el bebé. Hay que preveer momentos en que el bebé esté aburrido, o se manche mucho un pañal, o bien tenga hambre. Hay que considerar que el bebé se puede enfermar, hay que llevar algunos elementos que el bebé esté acostumbrado, como su pañito de apego o lo que use para dormir. Algo importante es llevar bolsitas, nunca se sabe dónde ni cómo va a manchar un pañal y no hay donde tirarlo en todos lados. Hay que llevar mucha ropa de cambio, un bebé usa al menos dos mudas por día. Y es bueno llevar de viaje un jabón para lavar la ropa, el blanco neutro. Al final de día es práctico tomarse un ratito para lavar algunas prendas.

Mi equipaje para ella y para mí fue en todos los viajes igual, ya sea para un viaje de 3 días como para uno de 15. Una valija pequeña, de no más de 12 kg completa a tope, y una mochila que en el viaje uso todos los días para andar en la ciudad. Conviene que la mochila tenga varios compartimentos para poder dividir la zona donde llevamos las cosas de la comida, del cambio de pañales y otro sector para las cosas nuestras.

Para viajar en avión hay que saber que no se puede viajar con más de cuatro cajitas de leche de 200 ml en la mochila de mano. Todas las cremas que llevemos además no pueden superar los 100 ml, y ponerlo dentro de una bolsita ziploc. No se pueden llevar elementos cortantes, por lo que si tenés una tijera para abrir los cartones de leche o un alicate para cortarle las uñitas al bebé, tendrás que dejar todo eso en el equipaje despachado. Mejor programar esto y no cometer errores para no tener demoras en los controles, que ya de por sí son molestos pasarlos con un bebé y cochecito.
Nosotros decidimos llevar nuestro cochecito de viaje siempre,. Amalia ya está acostumbrada y sabemos que allí va cómoda y que si se duerme va a descansar. Muchos que viajan al extranjero
deciden comprar un paragüitas por poco dinero en cualquier shopping y después regalarlo. Considero que conservarle ciertos elementos que ya conoce es bueno para su mayor bienestar durante el viaje. Ya va a tener que lidiar con demasiados cambios.

No olvidarse!

  • Ir despacio, tomarse tiempo para todo.
  • Observar cómo está el bebé, si ella tiene sus necesidades cubiertas va a estar de mejor humor y va a dejar a los papás poder viajar más tranquilos.
  • Tratar de presentarle al bebé todos los estímulos posibles, eligiendo actividades que pueda disfrutar, no imponiendo horarios extraños ni demasiados esfuerzos.
  • Volver temprano al hotel, disfrutar también de ese momento de descanso.


Amalia viaja 4. Mar del Plata.

Amalia viaja 4. Mar del Plata. Amalia tiene 10 meses.

En este viaje consideré mucho el clima. Mar del Plata es un lugar muy frío y no quería exponerla a una temperatura que la pudiera enfermar. Poner y sacar el abrigo es muy molesto, la lucha para que se dejara la bufanda tapándole la boquita, ponerle las zapatillas miniatura para que no tenga frío en los pies. Todo un trabajito para salir a la calle. Eso es Mar del Plata, por eso en parte me fui de la ciudad. No extraño la ciudad ni un poquito. Al contrario de lo que me pasaba cuando viajaba esta vez extrañé mi casa, mi lugar, mi familia.


Amalia tuvo muchísima vida social con todas las presentaciones a familiares y amigos. Terminó agotada pero feliz de jugar, de hablar, de sonreír sin parar.

De ida tome un bus, tardó 12 horas en llegar. Amalia durmió gran parte del viaje, pero me dí cuenta que aún es muy chica para tantas horas de colectivo, no duerme bien, no descansa. De regreso opté por el avión. Un servicio nuevo de Avianca de vuelo directo Santa Fe- Mar del Plata al mismo precio que lo que sale el bus. En tres horas estuve en casa.  Finalmente.

Fue una primera etapa del año con mucho movimiento. Se viene otra mitad de año más tranquila, sin planes de viaje por ahora. El trabajo sigue en casa, motivando a Amalia a conocer algo nuevo todos los días, estimulando su curiosidad desde casa. Este otro tipo de viaje.


Amalia viaja 3. New Orleans. Estados Unidos.

Amalia viaja 3. Estados Unidos. Amalia tiene 8 meses.

Este viaje llevó mucha planificación para que las cosas salieran bien. Cambió muchísimo mi manera de viajar. Antes no hacía reservas de hotel, hoy viajamos con todo reservado. No quiero sorpresas al llegar a una ciudad con Amalia cansada. Elegí hoteles que nos ofrecieran departamentos con cocina y cuna con colchón. Llamativamente en Estados Unidos los hoteles ofrecen lo que ellos llaman Pack and Play, una especie de practicuna, pero la ofrecen sin colchón ni sábanas de bebé. Tuvimos que
pedir específicamente que inventaran algún tipo de colchón. Hay que insistir con esto, y hacerlo con tiempo. La cocina me permitió seguir una dieta sana para Amalia, procurando que los platos no tengan sal ni azúcar. Para comer, como Amalia se sentaba pero aun con posibilidad de caerse de la silla, usé un cinto mío alrededor de una silla que la sostenía a Amalia en caso de querer irse hacia adelante. Fue una idea práctica y fácil.

Viajar es adaptación, es tratar de preveer algunas cosas pero sabiendo que vamos a tener que ser prácticos y más flexibles. En casa Amalia tiene su plato y cuchara; de viaje usamos cualquier plato y cuchara, en casa usamos el vasito vertedor; de viaje le damos agua con un vaso común, en casa juega con sus juguetes; de viaje juega con algunos elementos de cocina que no sean peligrosos.
Los vuelos también fueron bien planificados. Amalia ya pesaba más de diez kilos (el máximo para que Aerolíneas Argentinas te de una cuna), pero igualmente pedimos la cuna tres meses antes. No tuvimos suerte. Cuando hicimos el check-in en el aeropuerto nos indicaron que todas las cunas estaban ocupadas, lo que resultó mentira. Los asientos estaban ocupados, pero no había ningún bebé en el avión más que Amalia.

Tomamos algunas decisiones muy buenas para viajar con una beba. Reservamos tres asientos, en vez de dos, a pesar de que con menos de dos años los bebés pueden no pagar asiento y viajar arriba de un adulto. Esto nos permitió descansar bien, disfrutar del vuelo. Es más dinero, pero vale totalmente la pena. La segunda buena decisión fue viajar de día, sin modificar el sueño. A lo largo del viaje también decidimos viajar siempre de día y hacer noche en hoteles en la ruta. Esto nos permitió descansar a todos bien. Al otro día estábamos frescos para seguir andando, con ganas de seguir en el camino más que de llegar.

Siempre hay cosas por hacer con una beba, claro que se limitan algunos tiempos y salidas. Salir a cenar afuera lo descartamos, a no ser una cena muy tempranera, tipo 7/8 de la noche para poder volver al hotel y dejar descansar a la beba. Es verdad igualmente que los bebés se adaptan, pero en algún momento demuestran su malestar. Nosotros solo hicimos dos salidas, para ver un poco la noche de New Orleans, de lejos, esa noche que ya no me interesa. Cambian las prioridades y las ganas. Prefiero hoy volver al hotel, bañar en paz a Amalia, acostarla y quedarme charlando tomándome una cerveza o bien acostarme a leer. Al otro día arranca el show nuevamente, el show de Amalia, así que hay que descansar.

La gente le sonríe, ella feliz. Viajar para un bebé es presentarle un mundo de estímulos nuevos. Rostros, idiomas, olores, colores, texturas, ruidos, comidas. Es verdad que no se va acordar del Acuario de New Orleans, del paseo en bote por el pantano, de sentarnos en Stanley, esa esquinita tan hermosa de la ciudad. Pero todo, absolutamente todo, aporta a su desarrollo sensorial y neurológico. No es lo mismo ponerle una pantalla delante que llevarla a pasear por el Barrio Francés, no es lo mismo darle de comer fideos todos los días que dejar que prueben sabores nuevos desde ahora, no es lo mismo que escuchen el idioma español toda su vida que estar expuesta al inglés, italiano y francés aunque sea de vez en cuando. Sus ganas de ampliar el mundo, de curiosidad se estimulan también, en eso también estamos trabajando.