domingo, 26 de abril de 2015

Mas fotos de la muestra....Pensamientos sobre un tren en la India...



















Nene y Papa e hijo, Mujer con bebe, Mujer en estación 2
Mujer en estación 3, Mujer en estación 4

En algún lugar entre dos destinos
El tren va a una velocidad agradable hasta que para. Por algún motivo siempre para. Me acerco a la puerta de nuestro vagón. Afuera me encuentro con varias imágenes, todas con una carga de tristeza, dolor, mugre, pobreza, nadie sonríe. La India que no es tan increíble, la que no nos venden las revistas de viajes.

Un padre y su hijo tirados sobre unas piedras. El nene está inquieto. Tal vez tenga hambre. Se lo ve flaco, sus ropas están viejas y muy sucias, está descalzo. El padre permanece sentado, como esperando vaya a saber qué al costado de las vías del tren. Me provoca una tristeza tan grande. ¿Qué esperan? ¿No es acaso la metáfora perfecta de un pueblo a la deriva?

Una madre y su bebé de poquitos meses. Tirados también sobre las piedras. Esa mujer parece no tener más nada que lo que veo yo en ese momento. Está agotada. El bebé no eligió nacer. Ella lo arropa, lo mima,  lo acaricia, lo alimenta mientras puede darle de mamar. Le da todo lo que tiene: su amor de madre. Y ahí me pregunto: ¿es suficiente el amor? ¿Qué va a pasar cuando amamantar no sea una opción? Es tal la ternura con que esa madre mira a su hijo a los ojos que dudo de mi respuesta.


Tres mujeres hablan con caras de preocupación. Calculo que su conversación debe ser muy parecida a la que tres mujeres pueden tener en un supermercado de la esquina de mi casa. Tal vez hablan de algún amor perdido, de un hijo problemático, de la cacerola que va a tener que reemplazar, de un libro que leyó o de alguna noticia en los diarios. 

domingo, 19 de abril de 2015

Artículo sobre El Chaltén en El Litoral del 18/04/2015

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2015/04/18/nosotros/NOS-18.html?origen=newsletter

Chaltén, la capital del trekking
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Rodeado de montañas, El Chaltén es un pueblo tranquilo, prolijo y con mucho respeto por los espacios públicos.
En un viaje de 35 días por Patagonia, viene bien hacer una parada un poco más larga a mitad de camino. La tierra, el ripio, el viento y las rutas que parecen eternas llegan a cansar hasta al viajero más aventurero. Para esa pausa, la autora eligió El Chaltén.
TEXTO. REGINA CANDEL MARTÍNEZ. FOTOS. REGINA C. MARTÍNEZ Y ARCHIVO.
Fueron días intensos desde que salimos de Gobernador Gregores. Después de dejar el Parador La Leona atrás encaramos para El Chaltén, al encuentro con Caro y su familia y a la espera de Felipe, un amigo que llegaba ese día desde Rio de Janeiro.
Caro es una de esas mujeres que se animó a un cambio radical en su vida, esas personas a las cuales admiro por su valentía y espíritu de movimiento. De vivir en Capital Federal se fue una temporada a conocer y trabajar en El Chaltén, y la encantó de tal manera que nunca más se pudo ir. Conoció a Jorge con quien hoy tiene tres hijos hermosos: Juana, Pedro y la pequeña Olivia, que me conquistó con su sonrisa simpática.
En El Chaltén son todos inmigrantes de otras partes del país o de otros países latinoamericanos. Porteños, misioneros, jujeños, colombianos, paraguayos y etceteras han conformado lo que hoy es la capital del trekking. Todos van en busca de una vida más tranquila y en contacto con la naturaleza (ya que el pueblo está dentro del Parque Nacional Los Glaciares ) o de un mejor pasar económico, ya que los sueldos en general son bastante más altos de lo que estamos acostumbrados en el centro y el norte del país. O simplemente van en busca de un cambio y la montaña los atrapa.
Es un pueblo que nació hace poco y está en pleno crecimiento. Hoy son 800 habitantes, 550 personas más de cuando lo visité en el año 2003, muchas más casas y muchas en construcción. Muchos más comercios y hoteles preparados para recibir centenares de viajeros con perfil de mochila.
Todos los viajeros parecen figuritas repetidas, vestidos con Montagne o North Face, mochila al hombro, palitos de trekking, calzado adecuado. Recorren varios kilómetros por día de los senderos que ofrecen en la oficina de Guardaparques. Otros van con expectativas mucho más altas. Montañistas amateurs o profesionales que pagan miles de pesos/dólares a un guía para tener la experiencia de sus vidas enfrentando cerros, glaciares, viento, nieve y sus propios medios. Nos cuentan que una expedición de entre 6 y 20 días, dependiendo del clima, puede costar 5000 dólares. La mayoría sale bien y todos vuelven a casa contentos. Otras veces hay que llorar a los que desaparecen. A veces me sorprende hasta dónde el ser humano se exige más allá de los límites normales. No entiendo la pasión de los montañistas que son capaces de entregar sus vidas por enfrentar el cerro Torre, uno de los más difíciles del mundo, para tocar la cima, no tanto por su altura sino por la pared recta a la cual el hombre debe colgarse para lograr su objetivo. Un paso en falso y listo, ya no pueden contar más historias. Las pasiones superan definitivamente cualquier razonamiento.
Caro y Jorge nos prestaron una casilla al fondo de su casa. Nos instalamos y dormimos muy bien después de un día de encuentros. A la mañana siguiente fue hermoso levantarse y descubrir las montañas nevadas atrás de la casilla. Armamos una mesa y sillitas, y desayunamos afuera para planificar los días que teníamos por delante.
EL CLIMA TIENE LA ÚLTIMA PALABRA
El clima es tema común en las preocupaciones de la gente en El Chaltén. Todo depende de si va a llover o no, si el viento va a dejar caminar o es mejor quedarse adentro ya que, si sopla demasiado fuerte puede hasta ser peligroso. Es muy cambiante. No es un clima que quisiera tener, pero uno se acostumbra a todo. Nos cuentan que algunos chaqueños vuelven a su casa en el norte y se quieren volver rápidamente a los cambios climáticos patagónicos. Prefieren eso al calor y los mosquitos. Yo me quedo con lo último. No me imagino levantarme a las 6 de la mañana en pleno invierno con horas de noche por delante y tener que salir de mi casa a la nieve para ir a trabajar. Caro, por el contrario, dice disfrutar de salir temprano y ser la primera que deja marcas de las ruedas en la nieve. Cada ser humano va buscando y encontrando su camino; ninguno es definitivo, lo importante es cada tanto mirar donde uno está parado y preguntarse si en ese preciso momento está feliz o si cambiaría algo. ¿Cuál es nuestro lugar en el mundo? Búsqueda eterna.
La última noche hicimos un asado patagónico con cordero y nos despedimos a puro baile y risas con los hijos de Caro. Fueron días de mucha compañía, de brindis y niños jugando alrededor, de caminatas largas con buena charla y de vistas panorámicas como nunca vi en mi vida.
No viviría en El Chaltén, principalmente por el clima cambiante y la presencia del viento casi constante. Todo es lejos. Al punto que es un pueblo donde nadie nace y nadie muere. A los hijos hay ir a tenerlos a Rio Gallegos, a casi 500 km del pueblo. Y los muertos son enterrados en Calafate, a 240 km. El acceso a internet es casi nulo: solo en una hostería tienen una conexión fluida por pagar servicio satelital. No hay horizonte: el pueblo está rodeado de montañas. Pero no se puede negar que tiene su encanto, ese que se logra por vivir dentro de un Parque Nacional. Hay prolijidad, limpieza y respeto por los lugares públicos, hay conciencia ecológica y una tranquilidad difícil de encontrar en otras partes del país.
Nos despedimos con alegría de la familia de Caro y de la casilla-refugio frente a montañas que pasaron a ser nuestras al menos por un rato.
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El cerro Torre, uno de los más difíciles del mundo por la pared recta que hay que sortear antes de llegar a la cima.
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Vista del lago del Desierto, ubicado a 30 km. de el Chaltén, en inmediaciones de la frontera con Chile.

jueves, 16 de abril de 2015

Nuevas fotos de la Muestra ¨Miradas de la India¨...



Modelo
(Kajuraho)

Ella está preciosa, decorada desde la cabeza a los pies. El marco que la rodea es perfecto. Los templos del Kamasutra, libro profético, tan manipulado y convertido en meras imágenes de posiciones extrañas. Tanto tiene para enseñarnos ese libro que habla de libertad mental y sensorial. Hoy tan lejos de nuestra realidad social. Con sus gestos ante la cámara, esta bailarina me lleva por un segundo a otros tiempos, cuando cuerpo no rimaba con culpa. 




Estatua
(Kajuraho)
Antes de partir hacia India leí mucho, tanto novelas como ensayos que me ayudaran a comprender al menos un poco la maraña de conceptos que este super mega país abarca. Entre la lectura obligatoria se encuentra el famoso Kamasutra, como si fueran los 10 mandamientos del sexo. No es tan así. El Kamasutra no es sólo imágenes de posiciones graciosas. Es un libro interesantísimo donde describe en detalle la vida en pareja y en familia que los Indios tuvieron varios siglos atrás. Tan atrás quedó esa idea del sexo y la intimidad que hoy sólo se siente, se ve, en los templos de Khajuraho.
Ella estaba posando para mi cámara. La más sensual de todas. Curvas perfectas y placer en su mirada. No pude dejar de admirarla y fotografiarla. Una de las pocas representaciones de una época admirada por su falta de tabúes. Imagino por un momento a quien le tocó moldearla. Imagino que debe haber disfrutado ver su preciosa obra adornando su templo sagrado. El templo del sexo y la libertad.




viernes, 10 de abril de 2015

Otra entrega de la Muestra Fotográfica ¨Miradas de la India¨


Mujer en Taj Mahal
(Agra)

Dando vueltas por la blancura del Taj Mahal me encuentro con esta imagen. Ella es visitante como yo, pasea con los zapatitos de plástico que entregan en la entrada para no ensuciar los pisos de mármol puro del mausoleo. Hay algo en ella que me atrapa, no puedo dejar de sacarle una foto. Me imagino de pronto un templo de la época dorada de India con cientos de mujeres vestidas de colores, con llamativas joyas decorando sus cuerpos, bailando sensuales ante sus hombres, seduciéndolos con ojos oscuros y bocas rojo carmesí. Vuelvo a la realidad, su esposo se acerca. Hablan pero sin ningún contacto físico entre ellos ya que es mal visto. Tan alejada está la realidad de la imagen utópica que tenemos de la India antigua.

jueves, 9 de abril de 2015

La muestra fotográfica ¨Miradas del india¨ poquito a poco...

Muchas personas no pudieron asistir a la muestra de fotos de India y se quedaron con ganas de ver los rostros, los colores, las texturas y las letras inspiradas por la inmensa India. Para esas personas va esta entrada, y para aquellas que se dejaron llevar sólo por las imágenes y tal vez se perdieron el gusto de la lectura....poco a poco iré compartiendo las fotos y los textos expuestos....

Espero las disfruten!!!


Camello con hombre
(Desierto de Rajhastan)
A veces detesto viajar. Esas veces en que la situación de desigualdad social se hace tan evidente que las visitas pasamos a estar arriba. Es tan compleja la situación que hasta me cuesta escribir sobre ello. Países donde la necesidad de la gente es enorme, donde el viajero pasa a representar un signo de billete para el que recibe. Todo se vende y todo se compra. La India recibe turismo desde el Siglo XIX. Europeos con ansias de conocer algo exótico, de sobrepasar los límites, tal vez sus propios límites. Llegaban los blancos con sus baúles repletos de objetos materiales que jamás tenían pensado cargar. Para eso estaban los ¨locales¨. Se organizaban salidas de varios días, siempre una gran aventura para los que eran cargados, siempre un sufrimiento para los que cargaban. Hoy sigue siendo lo mismo. Un niño de 12 años paseándome en camello, cansado, cabeza abajo, durmiendo en el desierto para prepararme la cena y el desayuno, cargando las carpas en donde voy a dormir. No se puede escapar de esa dinámica horrenda. Todos aceptamos nuestros roles. Algunos nos sentimos muy incómodos.





Hombre guía
(Desierto de Rajhastan)

Prejuicios aterradores. El se acerca al grupo con su túnica blanca percudida por la arena y el viento y su turbante naranja. Sus bigotes denotan sabiduría. Da aspecto de seriedad absoluta. Él guía a uno de los camellos al lado mío. Pasa media hora y el hombre sigue en silencio, caminando, mirando al horizonte. Me pregunto qué pensamientos filosóficos y ancestrales se cruzan por su mente. ¡De pronto me habla en un inglés casi texano! Continuamos intercambiando opiniones de mi país y del suyo, de su actividad, del desierto.  Los de esta parte del mundo aún nos dejamos llevar por la impresión de la superficie, del afuera y nos seguimos olvidando que al fin de cuentas somos todos hombres y mujeres tratando de vivir lo mejor posible. Así de sencillo.

viernes, 3 de abril de 2015

Inauguración Muestra ¨Miradas de la India¨



Ayer a la noche, fue finalmente la inauguración de la muestra ¨Miradas de la India¨. Nunca uno está del todo feliz con los resultados de sus textos o de sus fotos....siempre se quiere más calidad, mejores texturas y lograr mejores descripciones. Paso a paso vamos mejorando y como buena viajera les digo que lo importante es disfrutar el camino. Ayer fue un paso importante. Es la primera vez que hago una exposición y hayan o no gustado las fotos, creo que el objetivo fue altamente logrado. Unir a mi gente, compartir un momento con ellos. La muestra fue una gran excusa para una reunión que hacía mucho no se daba. Lastima que, como siempre para los viajeros y los movedizos, faltan algunas personas que estén presentes en carne y hueso....pero están igual, se los aseguro,con un llamado, un mensaje, una carita feliz...

Les dejo algunas fotos para que entiendan de lo que hablo...









viernes, 20 de marzo de 2015

Historia de pinguinos

Patagonia es cansancio, viento y piel arrugada.
Patagonia es guanaco y choique, mata achaparrada.
Patagonia es mar y cordillera, bosque tupido.
Patagonia es casas de chapa, ferrocarriles abandonados, valles fertiles resguardados.
Patagonia es glaciar, lago y desierto.
Patagonia es historia y presente.
Patagonia es locura y rechazo, pasión por lo desconocido y temor de lo lejano.
Patagonia es silencio envuelto para regalo.

Sin buscarlo, ni quererlo, ni saberlo viví un momento de plena intimidad con el mundo real, no este que creamos los hombres en pos del avance hacia vaya uno a saber donde. Intimidad real, que provoca risa y llanto. A veces los momentos mas hermosos, las personas mas amadas, llegan cuando uno esta distraído. Así fue mi encuentro con estos seres pequeños, blanco y negro, que son aves, pero nadan y no vuelan, que son de una sola pareja pero a su vez conservan su libertad, grandes aventureros que salen al mundo y que vuelven, siempre vuelven, al mismo nido. Estos seres que por alguna razón llamamos pinguinos, curiosos e inocentes, indefensos. Los pinguinos. Ellos me mostraron parte de su vida sin que yo se los pidiera.

Entrando en su mundo de pronto fui consciente del ruido que había alrededor. Gritos desgarradores a lo largo y a lo ancho de toda la pinguinera. Llanto de desesperación y de búsqueda. Acá estoy, decían. Volvé a casa, repetían. Los mas jóvenes daban vueltas como perdidos, sin comprender el retorno como algo indispensable para continuar existiendo. Aun no saben lo que es dejar el hogar. Por momentos dos picos adultos se enfrentaban a combate, el ruido grave de sus armas interrumpía el grito de llamado de algún compañero.

Allá a lo lejos se comenzó a ver nadadores que con gran destreza desembarcaban en la playa y en grupo caminaban lentamente hacia los nidos. Paso acompasado, sin apuro. Ya llego, se escuchaba. 

Paso, paso, paso, paso. 
Pausa. 
Oído. 
Paso, paso, paso. 
Pausa. 
Mirada. 
Paso, paso. 
Allá. 
Un paso mas. 
Llegué.

Así los encuentros se fueron sucediendo, mas tarde o mas temprano. A la playa seguían llegando grupos de nadadores pescadores. Los jóvenes clamaban por la protección de sus padres y los padres mientras se regalaban muestras de cariño. Una comunidad trabajando con placer por sobrevivir.
 Me despedí conmovida y feliz, con ganas de observarlos eternamente y que sus alegrías y tristezas se hicieran mías. Encuentros y despedidas son la base de su vida. Tal vez por eso me sentí tan identificada con su existir.

Bienvenido. Hasta pronto. Nos vemos al regreso. Cuidate. Me cuido. No te preocupes. Con un gesto me imagino que esto es lo que se dicen los pinguinos entre si, tal cual hacemos los humanos cuando nos dejamos llevar por el fluir natural de la vida. Ir y venir, como las olas, como el viento, como los pinguinos

miércoles, 11 de marzo de 2015

Muestra Fotográfica¨MIRADAS DE LA INDIA¨

Cuándo: 2 de abril alas 20:30 hs

Dónde: en Mahatmas, restaurant Indio en Santa Fe. Marcial Candioti 3341.




Viajar a India es una decisión que de una manera u otra es siempre acertada.La amas o la odias. Hay una tercer opción,como me sucedió a mi, te altera al principio y luego la extrañas. Fue después de varios meses que me encontré nostálgica de esa tierra de colores y sensaciones,pero también una tierra que no puede tapar su estado de necesidad. Un pueblo que se muestra hospitalario y que sonríe, Un país donde muchas reglas son inentendibles, donde los rostros dicen mucho, pero explican poco. Expresiones , miradas, texturas, arrugas, guiños, gestos que me hacen soñar con que algún día voy a poder entender qué pasa por sus mentes y sus corazones.


Esta selección de fotos refleja algunos rostros que el camino me regaló,de un país al cual querría volver a seguir descubriéndolo. Sentí la necesidad de sumar palabras a las imágenes. Una tía me dijo alguna vez que no sabe si me expreso mejor con imagen o con texto. No pude decidirme yo tampoco.

El que quiera quedarse a comer en el restaurant y tener una noche India completa, puede comprar los voucher de reserva en La Boutique del Cocinero.

jueves, 5 de marzo de 2015

Ultima parte del viaje...

Hoy siento que el viaje se termina...saliendo de Puerto San Julian nos dirigimos a Bahía Bustamante y Camarones.

A mitad de camino visitamos el Monumento Natural Bosque Petrificado. Son 50 km de tierra para encontrarse de pronto en el medio de la nada misma, donde pocos animales aguantan la vida sin agua dulce de río ni lluvias. Acá se ve historia natural. Frente a nosotros teníamos un árbol recostado de varios metros que ya no era materia vegetal sino mineral. Una roca con betas de árbol, con sus marcas de anillos y astillas. Allí hubo agua, hubo actividad volcánica y hubo dinosaurios. Hubo un bosque tupido donde hoy hay nada. La historia natural, esa que nos tratan de explicar en la secundaria y a la cual nosotros le escapamos. Hoy, de adulta, entiendo que esos conocimientos son tambien viajar, tratando de entender el pasado para viasualizar lo que somos. Seres que no tienen control sobre nada. La naturaleza tiene el poder absoluto sobre nuestras existencias. Los cambios son gigantes. Tal vez de acá a un millón de años vuelvan los dinosaurios. ¿por que no?

Bahía Bustamante fue una gran decepción. Son 35 km de tierra desde la ruta 3 para encontrar una cerca cerrada que dice que SOS bienvenido pero si hiciste reserva. Resulta que es un pueblo privado dentro de una estancia que se fundo por pioneros de la zona para la explotación de las algas. Hoy la empresa se llama Soriano S.A. nos vino a recibir una persona para saber si teníamos reserva. Al decirle que no nos explico que las posibilidades de hospedaje eran el hotelito con pensión completa y dos actividades por 250 doooolllaaareeessss la noche. O sino la versión económica era una casi ta con cocina, sin nada incluido a 140 dooollaressss la noche. Acampar no se puede y ademas no hubiéramos querido. Por la presencia de las algas es impresionante la cantidad de moscas. Ni siquiera pudimos sentarnos a comer un sándwich que habíamos llevado. Así que, espantados por los insectos y los precios, escapamos por el camino interno de ripio hacia Camarones.

Allí encontramos el camping municipal muy cómodo y frente al mar. La visita a Cabo dos Bahía es para otro post, principalmente la experiencia en la pinguinera. Día que no me voy a olvidar nunca. Fue naturaleza viva, sin un zoológico que marque limites al comportamiento puro de estas aves. Camarones es un pueblo que ha crecido mucho pero que en realidad no tiene gran actividad económica. Básicamente la gente busca acomodarse con un empleo en lanadministracion publica. Un mal que fuimos viendo a lo largo de toda la patagónica. Los barcos de pesca no consiguen quien trabaje. Es un pueblo con grandes problemas para conseguir agua dulce, hay un acueducto y otro en proyecto desde hace dos años atrás. Pero el cuidado del agua es extremo.

Camarones quedo atrás para acercarnos a otra historia. Gaiman y los asentamientos galeses de fines del siglo XIX. El museo del ferrocarril viejo es imperdible. No solo por los objetos que se muestran sino porquien lo dirige que no para de hablar de historia de la zona. Solo es cuestión de hacer preguntas. En Gaiman nos dimos el lujo de sentarnos en una de las casas de te para descubrir que la tan famosa torta galesa no es de Gales ! Sino que fue un invento de los galeses en la patagonia aprovechando las frutas que tenían como recurso en la zona.

Siempre hay cosas que se dejan de hacer en un viaje. Esta vez fue la Península de Valdés. Ya no dan los tiempos, pero siempre siglo que mejor dejar de hacer algo para tener la excusa de volver.

Después de empalagarnos de dulce con te y varios km de ruta, llegamos a Viedma. Estoy con sueño, ya son las 2 de la mañana.

Aun tengo piel de gallina de la llegada a la pinguinera, ya les contare...

Mañana a Bahía Blanca, al encuentro con amigos viajeros, tal vez a comenzar los planes para una próxima salida al mundo.

Hasta mañana.

lunes, 2 de marzo de 2015

Articulo Pagina 12 del 2 de marzo , 2015.

Salio nuevo articulo en Pagina 12. Nos alejamos por un rato de Patagonia para volar a Marruecos.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-48193-2015-03-02.html

Los engaños del tiempo

Cada comienzo de año significa una reflexión, un planteo de lo que fue y de lo que será. Nos angustiamos por no haber logrado cosas y al mismo tiempo hacemos una lista mental de los objetivos para el año que comienza, en la cual incluimos todo aquello que nos quedó en el tintero. Un año son 8760 horas. No son tantas considerando que 2920 son para dormir. Restan 5840. Otras 2920 se van en trabajar. Restan las últimas 2920 horas para vivir, lo que significa 8 horas diarias dedicadas a las necesidades básicas y responsabilidades como comer, limpiar, pasear a la mascota, ir al baño, chequear mail o facebook. Restan 3 horas por día para disfrutar. Eso si uno no tiene hijos o padres al cuidado. Si es así la cuenta sólo da una hora diaria de placer.
"El tiempo es relativo", se escucha decir por ahí. En un viaje, la vida pasa rápido pero a su vez la sensación es de haber vivido más. Pasan tres días y parece que hace un año estamos fuera de casa. Quizás sea porque las horas de disfrute crecen. Comer ya no es una necesidad básica, sino el descubrir nuevas costumbres y sabores; ir al baño se transforma en aventura y anécdota, hasta dormir tiene un disfrute pleno sabiendo que la mañana siguiente comienza siempre con un espíritu curioso.
Esa vez me levanté cansada. Los rezos por altavoz de las cuatro de la mañana y los movimientos de los habitantes de la casa para arrodillarse ante la Meca me habían despabilado. Tenía hambre. Sin ni siquiera lavarme la cara en el fuentón de agua del espacio de la casa que los dueños llamaban baño, me acerqué a la cocina. Ella estaba de cuclillas con un pañuelo bordó en la cabeza cocinando Harsha. Me miró y me mostró los dientes que quedaban sanos en su boca. Su nombre era Jedaide. Tenía 32 años, sólo 5 más que yo, pero el tiempo le había hecho un mal chiste. Parecía tener 52. El tiempo es relativo. Sus arrugas, su mirada agotada, sus manos ajadas, su postura de abuela eran su herencia. Eramos de la misma generación en edad, pero su día no le dejaba ni siquiera una hora de disfrute. Su esposo había sido en algún momento su cuñado. Su hermana murió, por lo que ella estuvo obligada a llenar ese espacio vacío casándose con su cuñado. Crió a sus sobrinos como hijos y tuvo unos cuantos más. Todos a su cuidado. Ocho hermanos/primos. Dos bebés, un niño, una nena de 13 años, un muchacho de 20 años con una discapacidad por lo que parecía de 10, con dos operaciones e imposibilitado a comer otra cosa que no sea papilla y líquido, una chica de 23 años casada con un muchacho cuya profesión era vender hachis, un hijo grande que manejaba un taxi y otro que se hacía el estudiante universitario. Sin olvidar a su cuñado/esposo, jubilado que no hacía más que recostarse en un sillón, mirar TV y comer lo que ella cocinaba. "Disfrutar", no debía ni siquiera estar en su diccionario.
Las señas son un buen modo de comunicación. Esa mañana Jedaide me mostraba orgullosa su cocina, del mismo modo que yo muestro el escritorio que armé en mi casa. Era su espacio de creación y de producción de todos los sabores exquisitos que me obsequió durante mis días con la familia. Juntas llevamos el desayuno al comedor. La familia entera esperaba sentada sobre las alfombras o en los sillones cama alrededor de una mesa redonda y chica. Compartir es una linda palabra que sí está muy presente en el hogar. Todos comíamos de un mismo plato gigante colocado en el medio de la mesa. Nadie se peleaba. Se reían. Eran pocos los espacios individuales de la casa. Se dormía donde no hubiera nadie recostado. A veces hasta rezando tenían a un niño saltándole en la espalda para jugar, como hacía yo con mi papá a mis 6 años y él se agachaba a buscar un juguete mío que había perdido debajo del sillón. El tiempo pasa pero en reflejo me veo allí. Las diferencias desaparecen.
Hanna era la niña de 13 años, la más curiosa de la casa y la única que visualizaba que el mundo podía expandirse más allá de las paredes. Hablaba francés, por lo que hacíamos trueque de clases: francés a cambio de inglés. Era excelente enseñando, relacionaba características de los dos idiomas y usaba mucho la imaginación. Una tarde ella y su hermana de 23 años me enseñaron cómo usar el pañuelo en la cabeza, hicimos fotos, nos reímos como si fuéramos amigas de toda la vida. Sacaban mis cremas de la mochila. Las probaban. Las olían. Las anhelaban. Antes de despedirme de la familia les regalé a las mujeres de la casa una Nivea a cada una. Yo estaba viajando con muy poco, pero era mucho más de lo que ellas podían animarse a desear. Me pregunto cómo pasará el tiempo para estas mujeres, cómo podré dividir su año en horas. Me pregunto si me recordarán como yo a ellas. Aroma a menta azucarado, a aceite de soja, a un poco de encierro y ahogo.
Hace unos días encontré mi guardapolvo de primaria. Me lo acerqué a la nariz y de pronto me vi en el patio de la escuela rodeada de cientos de niños vestidos de blanco. Tan lejos y de pronto tan cerca. Me pregunto si Jedaide me volverá a tener a su lado cocinando cada vez que con cara de placer se ponga una gota de crema en la cara y le roce los orificios de la nariz. Espero con eso haberle regalado al menos un minuto de disfrute por día.

domingo, 1 de marzo de 2015

Los primeros dias sobre el Atlantico.

Hoy estamos en Puerto San Julian. Conseguimos hospedarnoos en la hostería La Casona, una casa antigua, típica patagónica. Techo y paredes externas de chapa, bajistas para no ser arrastradas por el viento. Estamos frente a la playa, lugar donde Magallanes arribo y estuvo 5 meses antes de poder seguir con su viaje en busca del. Paso hacia el océano Pacífico o, hacia las especias. Frente a la hostería hay un barco replica de una de las tres nave es que salieron de España,ayer hicimos la visita al barco que te lleva por un momento a ese tiempo, a las miserias que pasaron en busca de un objetivo. Ayer fue un dia de barcos ya que a la mañana fuimos a Punta Quilla y pudimos visitar uno de los barcos de la empresa donde trabaja Fabi. Fue toda una aventura recorrerlo y un acercamiento a la vida de Fabi que no conozco, esa que lo acerca al mar,al horizonte constante. Yo no pertenezco a esa parte de su vida, al menos ayer pude pispear un poco para poder después imaginarmelo donde esta cuando hablamos por teléfono o recibo un mensajito. Yo soy mujer de tierra y el es hombre de mar. Debe ser por eso que nos vamos complementando.

L viaje continuo ayer hacia Isla Pavón, donde Luis Piedra buena se instalo y armó una casa, hoy reconstruida. Otro hombre de mar de la época en que el capitán casi no tenia comodidades, en que los marineros no tenían sindicato y cuando el mundo aun faltaba por recorrer. Piedra buena fue el primero en asentarse a esa altura de la Patagónica. Hoy la isla es hermosa, muy arbolada, con del río azul corriendo al lado, los fogones armados para recibir a los visitantes. En ese momento no había nada. Solo las energías y las ganas por llegar mas allá de los limites. Su esposa, Julia Dufour, fue una mujer muy fuerte y muy querida en la zona. Al casarse se fueron en barco a Isla de los Estados como luna de miel. Eso es amor !
Piedra buena, Francisco.P.Moreno, Fitz Roy, Magallanes, el padre Agostini, son nombres que resuenan a lo largo de la Patagónia. Aventureros que dejaron huella.

Como también resuenan los otros nombres, esos que se adueñaron de la Patagónica luego de ser descubierta. Familias como los Brown, los Menendez, los Behety y otros nombres extranjeros que fueron comprando territorio nacional, entre ellos Benetton y el famoso Tomkins.
Este ultimo fue quien compro las tierras de lo que hoy es el Parque Nacional Monte León, único P.N que preserva el /ecosistema costero de la Patagonia. Supuestamente Tomkins compra y dona esta tierras a la nación para a hacer la reserva. Acá cuentan que no fue tan bondadoso, sino que recibió presiones del estado provincial y que finalmente no lo dejaron hacer sus negocios en esas tierras. Nunca se sabe que es real y que no. Pero da tristeza ver como pocos tienen tanto, y lo mas triste es que esos pocos ni siquiera son argentinos.
El Parque nacional vale mucho la empeña la visita. Es bastante nuevo, por lo que pocos se acercan a conocerlo. Hay una pinguinera muy grande, una loberia y una isla donde desde siempre anidan cormoranes y gaviotas. Esa Isla fue hace muchos años fuente de recurso. Desde allí se sacaba el guano de las aves y se exportaba para hacer productos. Desde acá se va todo lo bueno para el extranjero, las cerezas mas grandes, la carne mas rica, la lana mas limpia. Todo tipo de recurso se fue y se sigue yendo para afuera.
Al final del camino del parque se llega a una playa. Ah! Extrañaba tocar el mar, sentarme en las piedritas, disfrutar de las olas con un solcito tranquilizador. El azul del mar patagónico siempre me pareció mas intenso. En parte también soy mujer del mar, pero mirándolo desde la tierra.
Hoy seguimos viaje desde San Julian hacia el norte.
Hoy dejamos Santa Cruz atrás.

Dejando atras la cordillera...

Primer día de ruta de Felipe. Ahora somos tres, las charlas se extienden, todo se enriquece cuando un camino se comparte con un verdadero viajero, alguien que pone la pizca de humor cuando se necesita o que trata de reflexionar sobre los momentos mas tensionantes. Salimos los tres de El Chalten hacia Calafate al encuentro del Glaciar Perito Moreno. Siempre sorprende. Es la tercera vez que estoy frente a la inmensidad de hielo y nunca deja de impactar. Es. El único glaciar que no esta en retroceso. Sigue creciendo a 2 metros por día. Lo hermoso del glaciar es que también tiene musica. Cada trozo de hielo que cae es esperanza de ver el gran espectáculo.

En ningún momento del viaje dejamos de ver guanacos, liebres y choiques en la ruta, pero aun estamos con las ganas del gran encuentro con el puma o el huemul...aun no aparecen.

Esa noche dormimos en Calafate . Y nos dimos el gran lujo. Nos sentamos en un restaurantes a comer trucha y tomar cerveza roja artesanal de la ciudad.

Al otro día era el gran desafío. Cruzar desde la cordillera hacia la ruta 3 en la costa por la ruta 9 que bordea el río Santa Cruz. Ripio. En el camino Felipe me mencionó una frase que un amigo le dijo alguna vez. Nadie logra el equilibrio total, ni la paz absoluta...la armonía no coincide con el concepto de vivir. Justamente eso somos, seres que en vez de ser equilibrados somos equilibristas. Tratamos de mantenernos estables para poder ser mas felices en el día a día. Me gusto mucho la idea ya que no es fácil aceptarse con lo bueno y lo malo. Los hábitos, los temores, nos acompañan aun cuando viajamos que es cuando mas tenemos oportunidad de recrearnos.  Así fue que esta ruta nos desafío a todos, y a mi me supero. Son 200 km de ripio. Se pueden hacer en auto si uno va tranquilo. Las camionetas pasaban a 80 km por hora sin problema. Sobre esta ruta hay un proyecto de hacer una represa por lo que la empresa Punta Azul S.A ya esta moviendo su flota de camiones para comenzar con la obra. Lo bueno fue hacer este recorrido antes de que el paisaje cambie. En unos años lo que nosotros vimos ya no nva a existir, el entorno va a cambiar. Es una ruta muy poco transitada, con algunas estancias lejanas, el río que aparece cada tanto, la estepa, el viento y muchísimos guanacos, choiques y mulitas acompañando el ritmo del auto. Lo que realmente vale la pena es la sensación de soledad que no se tiene en muchos lados. Esa noción que me atrapa y me asusta al mismo tiempo. Esta vez el aislamiento me afecto. Tuvimos la mala suerte de pinchar dos ruedas en 20 km. Ahí estábamos, aun a 120 km  de Piedra buena, sin poder avanzar y sin señal. No pude hacer otra cosa que ponerme a llorar. Fabi me calmaba. Realmente no pasaba nada. Se iba a solucionar, pero en ese momento solo veía una gran mancha negra. Paso una ambulancia que me llevo a mi y a una de las ruedas pinchadas hasta una gomería del pueblo. Las distancias en Patagónia son diferentes. 120 km para ellos no es nada por eso no fue difícil conseguir un remisse que me llevara de vuelta en poco tiempo al rescate de los muchachos. Eric, el gomero, a quien volví a ver dos veces mas ya que volvimos a pinchar estando en la zona. Hector, el remissero, quien preparo mates para que el viaje de rescate sea mas llevadero. Fabi y Feli ya estaban armados para preparar la noche cuando a las 9 de la noche llegamos con la rueda emparchada.

Llegamos finalmente a Puerto Santa Cruz donde conseguimos un dormí en el camping Municipal.

No se si fue suerte pero el encuentro con l gente adecuada salvaron la situación. El buen humor de Felipe, la buena onda de Fabi, de mi solo puedo decir que fui resolutiva. Pero fue una situación que me supero. Cuando me subí a la ambulancia y me despedía de Fabi con la promesa que iba a volver sin en realidad saber si iba a poder me partió el alma. El me sonrió y me saludo desde la polvareda que la ambulancia levanto al emprender camino. Yo no podía dejar de llorar de la angustia. Ahí me di cuenta de que debía transformarme en equilibrista, respirar profundo y entender que no pasaba NADA. El desierto patagónico me asusto.

Felipe luego menciono que estas cosas son las que se transforman en relato de viaje y que ayudan a conocernos mejor, a reforzar lazos. Tengo tanto que aprender aun,  lo se de la teoría, pero en la practica aun hay momentos en que toda la meditación del mundo, las charlas con una amiga o el psicologos, las experiencias vividas a lo largo de las rutas quedan en el olvido. ¿ como hacer para enfrentar estos miedos irracionales con calma? Viajar nos enfrenta constantemente a ellos, no me queda otra que seguir viajando y seguir intentando...

sábado, 28 de febrero de 2015

El Chalten, la capital del trekking.


 Despues de varios dias puedo sentarme a escribir. Fueron dias intensos desde que salimos de Gobernador Gregores. Despues de dejar La Leona atras con cierta sensacion de decepcion, encaramos para El Chalten, al encuentro con Caro y su familia y a la espera de Felipe que llego ese dia desde Rio dd Janeiro. A Caro la conocimos hace 10 años atras cuando participabamos activamente de Autostop Argentina. No nos vimos muchass veces pero siempre entendimos que la amistad con ella podria haber crecido si las cosas hubieran sido diferentes. Caro es una de esas mujeres que se animo a un cambio radical en su vida, esas personas a las cuales admiro por su valentia y animo de cambio. De vivir en Capital Federal se fue una temporada a conocer y trabajar en El Chalten y nunca se fue. Se busco la vida, hasta que conocio a Jorge. Juntos lograron tanto ! Hoy tienen tres hijos hermosos, Juana, Pedro y la pequeña Olivia que me conquisto con su sonrisa simpatica. Me hizo feliz verla tan bien. Me gusta cuando el esfuerzo que demanda un cambio da resultados tan positivos. En El Chalten son todos inmigrantes de otras partes del pais o de paises latinoamericanos. Porteños, Misioneros, Jujeños, Colombianos, Paraguayos y etceteras han conformado lo que hoy es la capital del trekking. Todos van en busca o de una vida mas tranquila y en contacto con la naturaleza (ya que el pueblo esta dentro del Parque Nacional Los Glaciares ) o de un mejor pasar economico, ya que los sueldos en general son basstante mas altos de lo que estamos acostumbrados en el centro y el norte del pais. O simplemente van en busca de un cambio y la montaña los atrapa. Es un pueblo que nacio hace poco y esta en pleno crecimiento. Hoy son 800 habitantes, 550 personas mas de cuando yo lo visite en el año 2003, muchas mas casas, muchas de esas en construccion. Muchos mas comercios y hoteles preparados para recibir centenares de viajeros con perfil de mochila. Todos los viajeros parecen figuritas repetidas, vestidos con Montagne o North Face. Mochila al hombro, palitos de trekking, calzado adecuado. Recorren varios kilometros por dia de los senderos que ofrecen en la oficina de guardaparques. Otros van con expectativas mucho mas altas. Montañistas amateurs o profesionales que pagan miles de pesos\ dolares a un guia para tener la experiencia de sus vidas enfrentando cerros, glaciares, viento, nieve y sus propios medios. Nos cuentan que una expedicion de entre 6 y 20 dias, dependiendo del clima, puede costar 5000 dolares. La mayoria salen bien y todos vuelven a casa contentos. A veces hay accidentes con muertes de consecuencia. A veces me sorprende hasta donde el ser humano se exige mas alla de los limites normales. No entiendo la pasion de los montañistas que son capaces de entregar sus vidas por enfrentar el cerro Torre por ejemplo, uno de los cerros mas dificiles del mundo para tocar la cima, no tanto por su altura sino por la pared recta a la cual el hombre debe colgarse para lograr su objetivo. Un paso en falso y listo, ya no pueden contar mas historias. Las pasiones superan definitivamente cualquier razonamiento. Me pregunto si no es eso lo que me falta. Una pasion que me lleve mas alla de mis limites. Por otro lado me pregunto si eso es realmente necesario para ser feliz, para disfrutar de los momentos sencillos, los detalles. Tal vez resida la pasion en eso, en la observacion, la reflexion, en la sonrisa que uno le pueda regalar a un momento. No lo se. Uno sigue descubriendo.
Felipe es una gran amigo que conocimos por Couchsurfing cuando nosotros viajamos en el 2010 por Brasil. En ese momento nos recibio en su departamento de Sao Paulo y fue una sensacion inmediata. Parecia que la amistad ya tenia muchos años. Nos sentimos comodos con el desde el comienzo. La amistad continuo y este viaje la esta reforzando como nunca. Es un viaje largo con situaciones a veces complicadas. En estos viajes uno puede conocer profundamente al compañero de ruta. Llego a El Chalten y ya esa noche se armo picada en lo de Caro. Ella y Jorge nos prestaron una casilla al fondo de su casa. Nos instalamos y dormimos muy bien el primer dia despues de un bdia de encuentros. Al otro dia fue hermosos levantarse y descubrir las montañas nevadas atras de la casilla. Armamos una mesa y sillitas y desayunamos afuera para planificar los dias que teniamos por delante.
Tuvimos dos dias muy buenos y un dia frio con mucho viento y algo de lluvia en la montaña. El clima es tematica comun en las preocupaciones de la gente en El Chalten. Todo depende de si va a llover o no, de si el viento va a dejar caminar o mejor quedarse adentro ya que si sopla demasiado fuerte puede hasta ser peligroso. Es muy cambiante. No es un clima que yo quisiera tener, pero uno se acostumbra a todo. Algunos chaqueños vuelvem a su casa en el norte y se quieren volver rapidamente a los cambios climaticos patagonicos. Prefieren eso al calor y los mosquitos. Yo me quedo con lo ultimo. No me imagino levantarme 6 de la mañana en pleno invierno con horas de noche por delante y tener que salir de mi casa a la nieve para ir a trabajar. Caro, por lo contrario, dice disfrutar de salir temprano y ser la primera que deja marca de las ruedas en la nieve. Cada ser humano va buscando y encontrando su camino, ninguno es definitivo, lo importante es cada tanto mirar donde uno esta parado y preguntarse si en ese preciso momento esta feliz, sij cambiaria algo. ¿ cual es nuestro lugar en el mundo? Busqueda eterna. Tal vez ya lo encontre een Santa Fe pero aun no me doy cuenta.
La ultima noche hicimos un asado patagonico con cordero y nos despedimos a puro baile y risas con los hijos de Caro. Fuueron dias de mucha compañia, de rissas, de brindis y de niños jugando alrededor, de caminatas largas con buena charla y de vistas panoramicas como nunca vi en mi vida. No viviria en El Chalten principalmente por el clima cambiante y la presencia del viento casi constante. Todo es lejos. Al punto que Caro tuvo que tener a sus hijos en Rio Gallegos, a casi 500 km del pueblo. El acceeo a internet es casi nulo, solo en una hosteria tienen una conexion fluida por pagar servicio satelital. No hay horizonte. El pueblo esta rodeado de montañas. Pero no se puede negar que tiene su encanto, ese que se logra por vivirdemtro de un Parque Nacional. Hay prolijidad, limpieza y respeto por los lugares pubicos, hay conciencia ecologica y una tranquilidad dificil de encontrar.

Nos depedimos con alegria de la familia de Caro y de la casilla, refugio frente a montañas que pasaron a ser nuestras al menos por un rato.