viernes, 30 de noviembre de 2018

Cuidados que hay que tener en casa cuando el bebé comienza a gatear! Revista En Femenino

Una nueva publicación en la revista española En Femenino, en este nuevo viaje que es la maternidad....


Nuestro bebé está creciendo y ya comienza a desplazarse por sí sólo. Si estás en esta etapa de la vida estos tips podrán prepararte para este momento tan importante para la familia. ¡Apunta!
Los padres tendemos a ser ansiosos con las habilidades nuevas que nuestros hijos comienzan a tener. Cuando nace estamos esperando el momento en que nos empiece a reconocer. Cuando nos reconoce empezamos a esperar el momento en que se siente y cuando finalmente tiene dominio de su cabeza y se queda sentado no vemos la hora de que empiece a gatear. Es en este momento de su crecimiento es en el que por primera vez debemos pensar en los límites. ¡Te contamos qué debes tener en cuenta para que tu bebé gatee de forma segura!

¡Cuidado! El bebé ya gatea

Una de las claves para ser una madre o un padre consciente es saber establecer un equilibrio entre la libertad que le damos a nuestros hijos y los límites que ponemos para ayudar en su desarrollo como personas. Esto comienza a ponerse en juego cuando nuestro bebé se puede desplazar por su cuenta sea de la manera que sea. Por primera vez nuestro hijo descubre que ya no depende de nosotros para todo, se da cuenta de que si quiere tomar un juguete o acariciar al perro, solo debe mover el cuerpo y hacerlo.

Como padres pasamos en este momento a tratar de medir hasta donde dejarlo ser y hasta dónde ponerle el límite físico para que no se desplace hacia ciertos lugares de la casa. La clave es poner el límite en aquellas cosas que pueden ser peligrosas para el bebé. Todo lo demás, si lo estamos mirando, lo deberíamos dejar hacer. Es la manera en que se va a desarrollar plenamente a nivel motriz. El detalle está en que este sistema necesita de nuestro tiempo y atención, dedicación exclusiva a nuestro bebé para que pueda investigar por sí solo pero con nuestros ojos en su espalda. Va a querer coger todo, es necesario estar atentos.

Qué tener en cuenta para evitar peligros en casa cuando el bebé gatea

En principio hay que medir cuáles son los espacios de la casa que presentan más peligros. En general estos lugares son la cocina, el parque y los baños. Puede suceder que en el salón o el comedor haya algunos escalones, por lo que se sumarían a esos espacios que yo llamo ¨de precaución¨. No significa que el bebé no tenga que tener acceso alguno a estos lugares, ya que probablemente con ese concepto tendríamos a nuestro bebé adentro de la cuna o en su silla todo el tiempo, previniendo así que se lastime o se golpee.

Lo ideal es que el bebé tenga en principio un espacio seguro por donde moverse con libertad. De esa manera va a poder elegir hacia donde desplazarse y comenzar a hacer sus intentos de sostenerse con muebles o con la misma pared cuando el momento llegue.

Si la casa tiene más de un piso, hay que tener mucho cuidado con las escaleras. No dejarlo solo nunca en esos espacios, pero sí acompañarlo en su prueba y error. Cuando menos lo esperes tu bebé va a estar subiendo las escaleras solo, siempre contigo atrás para atajarlo en caso de que pierda el equilibrio.

Otra punto a tener en cuenta son los enchufes. Hay que observar que el bebé no tenga acceso a ellos, y si lo tiene, entonces comprar los protectores. Son muy económicos y eliminan un riesgo. Puede pasar que el bebé acceda a aparatos enchufados y trate de desenchufarlos. En esos momentos no queda otra opción que estar mirándolo y poco a poco enseñarle el NO, que ya lo entienden, lo que no significa que hagan caso. Es un momento de muchísima curiosidad y van a querer tocar todo lo que puedan. Hay que tener cuidado con no usar el NO demasiado y que pierda sentido. Como en todo, hay que lograr un buen equilibrio.

Reorganizar los espacios para prevenir accidentes

Durante esta época de la vida del bebé tal vez haya que hacer algunos cambios en el mobiliario de la casa previniendo posibles accidentes. Si hay un televisor pantalla plana, que pesan poco y son fáciles de mover, conviene sacarlo del espacio donde el bebé tiene libertad de movimiento para no tener sorpresas.

Si tiene acceso a elementos enchufados, tiene por lo tanto acceso a cables e incluso a aparatos electrónicos que pueden terminar en el piso si nuestro bebé tira de los cables. Lo mismo sucede con los adornos y manteles. Tal vez sea conveniente hacer un cambio de concepto de la decoración y quitar todos los elementos de donde el bebé pueda agarrarse o colgarse. Podría romper cosas y si son de vidrio, por ejemplo, podría ser un accidente evitable con consecuencias muy negativas.

En la cocina hay que redistribuir elementos. Por ejemplo, las botellas de vino que guardamos para invitar a amigos hay que ponerlas en alto. Lo mismo sucede con elementos cortantes y de vidrio, con los productos de limpieza, velas, tapas pequeñas que pueda llevarse a la boca, etc. Nada de esto puede estar al alcance del bebé. Nuestra pequeña criatura va a probar abrir todos los cajones y puertas que encuentre en su camino, así que hay que estar muy atento con lo que se pueda encontrar del otro lado.

Cuando el bebé ya tiene cierto dominio de su cuerpo y comienza a ponerse de pie apoyado en algún objeto es probable que quiera empezar a trepar también. Esto es importante tenerlo en cuenta sobre todo si en casa hay balcones a los que el bebé pueda acceder. Hay objetos que son potenciales escaleras para que el bebé se eleve del suelo.

Parece difícil pero a fin de cuentas no lo es, solo demanda un poco de tiempo para reorganizar los espacios. Estar al lado de nuestro bebé cuando comienzan sus aventuras de gateo es realmente importante ya que comienza a gestarse una relación que va a necesitar del mayor equilibrio posible entre dejar que nuestro hijo sea libre e imponerle ciertas restricciones. Este balance va a ser la base de seguridad que el niño necesita para crecer y ser autónomo. Sin duda, es un camino hermoso para recorrer de la mano de tu bebé. ¡Disfrútalo!
Artículo elaborado en colaboración con Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos

lunes, 29 de octubre de 2018

6 Handy Hacks For Hassled Parents Who Want To Travel Abroad With A Baby- Women´s Web

Una nueva publicación en inglés en la revista para mujeres de la India Women´s Web. La pueden encontrar en el siguiente link o bien leerla a continuación.

https://www.womensweb.in/2018/10/how-to-travel-abroad-with-a-baby-oct18wk5sr/

6 Handy Hacks For Hassled Parents Who Want To Travel Abroad With A Baby
Having a baby puts our life upside down. When I was pregnant my friends and relatives used to tell me to enjoy my free time as fully as possible. Now I get it, they were absolutely right. Things change, but mothers can continue doing what they used to do, such as travelling, with a baby.
Though it may be a different experience, travelling with your baby can be extremely enriching for both of you!
Many posts claim that “travelling with a baby is not an easy task.” Of course, every experience is different depending on the baby’s personality, the type of trip, and the place where you go. In every situation, the key elements are predictability and organization, which will allow parents to cover all the baby’s basic needs, thus being able to enjoy every second of the trip. You need to know, for instance, that your baby will eventually be hungry, so you must be prepare for that. Planning will allow you to enjoy and to avoid difficult moments
The good news is that you start the journey before you even depart by preparing your luggage. It’s better to make a list beforehand and do some shopping!

Where to go

One way of planning a first-time trip with a baby is being acquainted with the destination you choose.
I have always gone to new places when I started off a new trip, but the first time I travelled with my baby I decided to go to a place I have already visited. This way I knew what to expect. I was relaxed, so I trasmitted that feeling to my baby and I could tell her what was about to happen. We both felt secure. We must be aware of the fact that a baby spends a great amount of energy in adapting to the new smells and noises, and every other stimulus that surrounds her.

Pre-decide itinerary, and book rooms

In the past, I have never booked my accommodation beforehand when travelling. Things have changed with the appearance of apps and websites that allow you to see pictures and reviews of the hotels. These are great tools when travelling with a baby. It allows us to plan our trip much better. We don’t want to get to our destination with a hungry, sleepy baby and not know where to stay.
I usually choose rooms that also offer a kitchen, or hotels with a shared-kitchen, so as to be able to continue with a healthy diet for my baby. Besides parents are able to rest in the room while the baby sleeps at night. This way we don’t have to leave the room to have dinner, and stress the baby with a night out.
Another important element to consider is asking for a cradle in advance. This way we can give the baby as much comfort as possible, so that when she sleeps we are sure she is really resting and recovering energies to face the following day.

In-flight comfort

Flights must be previously planned as well. Usually, airlines offer a small cradle for babies under 22 lbs, but these must be booked beforehand. If the baby is over that size, she can travel on the lap of her mother or you can choose to book another seat for her. This last option might be more expensive, but it is the best one if you are having more than 8 hours in-flight. This way you are sure you will rest, and get to your destination with some energy to continue moving.
If your flight is of around 12 hours, the best decision is to travel day-time, so as not to turn the schedule for your sleep and the baby’s upside down.

Travelling light

Surely, you have heard the phrase ‘travel light. It’s a good piece of advise for life in general, be a minimalist. This is the key to travelling as well, mainly if you are doing it with a baby. Nowadays, there is massive consumerism of baby products and we are bombarded with merchandising, so mothers want to have it all.
Everything seems indispensable at home, but the feeling changes when we need to carry the burden of backpacks and suitcases. It is recommended to take a suitcase of no more than 26lbs and a middle-size backpack to wear throughout the day. This should have internal divisions so as to organize the objects to feed the baby, another to change the baby and a third one for our own personal belongings. This amount of luggage should be enough for the baby’s and your stuff, both for a weekend or for a month-long trip. In the last case we should only add some more clothes for our baby considering that she has at least three nappy and clothes change a day, and sometimes more!
You don’t need much when travelling, but you need to be space-efficient and predict what may happen, such as moments in which your baby might be hungry or bored. It is advisable to have little bags so as to put in the used diaper after being changed, as there may not always be a dustbin around when you need it. Your baby may get sick, so you should also have some medicine and a thermometer at hand.
In addition, you should carry some elements that will help your baby to feel at home, something she is used to, such as her security blanket.

Organising your luggage

In case your baby is fed with formula and you need to travel by plane, you need to know that Airlines allow no more than 3 or 4 cartons of 200ml milk in the hand luggage. Besides, if you are carrying any cream, it should not be larger than 100ml and should be packed and presented in a clear plastic bag. You can’t bring any sharp-pointed objects, so that if you usually have a pair of scissors to cut the milk cartons or trimmers for your baby’s nails, you will have to put these elements inside the check-in luggage.
It is good to plan this in advance, so as not to have more delays at customs controls.
Regarding the baby trolley, I have a clear position: I always take it wherever I go. Airlines do not charge extra for dispatching it and you are allowed to use it both at the check-in area or when you are about to get on the plane. I believe it is an important element to make your baby feel comfortable if she wants to take a nap during a stroll in the city. She will have to face many changes, and we don’t want to add any more stress.

List of essentials

Suitcase
  • Clothes (Winter or summer clothes according to your destination)
  • Blanket
  • Cradle cheets
  • Security blanket
  • Medicine
  • Thermometer
  • Trimmer
  • Body cream
  • Milk for first two days
  • Diapers for first two days
  • Sun cream
  • Extra baby bottle
  • Extra baby dummies
Backpack
  • Diapers
  • Cream to clean the baby
  • Small towel
  • Baby toys
  • Baby dummy
  • Baby bottle with warm milk
  • Extra milk cartons
  • Plastic bags
  • Extra clothes change
  • Blanket
  • Baby bottle with water
  • Important documents, his/her ID, Passport, birth certificate.
  • If possible a cel phone with urgency telephone numbers and the hotel´s address and telephone number at hand.
It seems all this plus your stuff is not going to fit together, but I promise it does!

Dont forget!

  • Go slowly, take time to profit every minute with your baby.
  • Observe how your baby is feeling, if she has her priorities covered then her parents will be able to enjoy the trip.
  • Come back to the hotel early, try to enjoy that moment of peace with your baby as well.
You are ready to start this adventure with your baby, now it’s time to take the first step.

jueves, 18 de octubre de 2018

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés

Segunda nota para la revista EN FEMENINO, la pueden encontrar en e siguiente link o leerla a continuación.

https://www.enfemenino.com/bebes/equipaje-para-viajar-con-bebes-s2926084.html

Consejos para mamás: qué equipaje llevar cuando viajas con bebés


Viajar con un bebé al extranjero requiere organización y planificación. Ser previsible permite a los padres poder cubrir las necesidades de su bebé y en consecuencia poder disfrutar de cada segundo del viaje. La buena noticia es que el viaje empieza en casa, con la preparación del equipaje. Días antes conviene hacer la lista de lo que necesitamos llevar y hacer las compras de lo que falta. ¡Ya estamos viajando con la imaginación!


Es muy común olvidarse de llevar algo o bien ni siquiera considerar ciertos elementos como importantes a la hora de viajar. Si estás a punto de viajar con tu bebé, estos consejos pueden ayudarte. Una lista de básicos es el punto de partida.

Equipaje

Seguramente han escuchado la frase ¨travel light¨. Es una buena recomendación para la vida en general, vivir con poco, ser minimalistas. Esta es la clave para viajar también, principalmente si lo hacemos con un bebé. Hoy día el consumo de productos de bebé es masivo, nos bombardean con merchandising y así las mamás queremos tener todo. Todo nos parece imprescindible en casa, pero cuando tenemos que andar cargando con equipaje, lo recomendable es no llevar más de una valija mediana (no más de 12 kg de equipaje) y una mochila para usar durante el día. Conviene que la mochila tenga varios compartimentos para poder dividir la zona donde llevamos las cosas de la comida, del cambio de pañales y otro sector para las cosas nuestras. Con este equipaje deberíamos acomodarnos para llevar todo lo que el bebé y tú necesitan y puede servir tanto para un fin de semana como para un viaje de un mes. En un viaje largo lo único que vamos a agregar es un par de mudas más para no estar en la obligación de lavar todos los días la ropa del bebé, considerando que puede usar hasta tres mudas por día (¡ y a veces más!).

No hay que viajar con mucho, pero sí pensar muy bien la lista de cosas indispensables para el bebé. Hay que prever momentos en que esté aburrido o tenga hambre. En caso de que manche mucho un pañal es bueno tener bolsitas ya que no siempre hay un tacho de basura cerca para tirar los residuos. Hay que considerar que el bebé se puede enfermar, por lo que es bueno tener algún medicamento básico y un termómetro a mano.

Además, hay que llevar algunos elementos que ayuden al bebé a sentirse más cerca de casa, algo a lo que esté acostumbrado, como su pañito de apego o lo que use para dormir.

Lo más importante es que no podemos escatimar en las mudas de ropa que llevemos para el bebé (lo que significa que debes escatimar en las mudas que lleves para ti, ¡lo siento!) Hay que llevar mucha ropa de cambio, un bebé usa al menos tres mudas por día. La ropa la puedes mandar a lavar a lo largo del viaje, pero siempre es práctico tener a mano un jabón neutro de ropa y tomarse un ratito al final del día para lavar algunas prendas y siempre tener ropa limpia de más. Sí, es verdad, se pierde un poco el glamour de viaje que solías tener cuando viajabas con tu pareja solos, pero todo es pasajero. Cuando menos te des cuenta, tu bebé va a crecer, hoy te toca lavarle algunas prendas con amor.


En caso de alimentar a tu bebé con fórmula y si te toca viajar en avión hay que saber que las aerolíneas no permiten viajar con más de tres o cuatro cartones de leche de 200 ml en la mochila de mano. Además, las cremas que llevemos no pueden superar los 100 ml y deben ser colocadas dentro de una bolsita hermética. No se pueden llevar elementos cortantes, por lo que si tienes una tijera para abrir los cartones de leche o un alicate para cortarle las uñitas al bebé, tendrás que dejar todo eso en el equipaje despachado. Mejor programar esto y no cometer errores para no tener demoras en los controles, que ya de por sí son molestos pasarlos con un bebé y su cochecito.

En relación al carro de bebé, yo siempre decido llevarlo conmigo adonde vaya. Las aerolíneas no cobran extra por despacharlo y permiten hacerlo o bien en el check-in o bien lo puedes entregar un segundo antes de subirte al avión. Creo que el carro es un elemento muy importante y el bebé debe sentirse cómodo para descansar bien en caso de dormirse en un paseo. Conservarle ciertos elementos que ya conoce es bueno para su mayor bienestar durante el viaje. Ya va a tener que lidiar con demasiados cambios.

Qué llevar en la valija

ü  Ropa (según sea invierno o verano harás tu elección)
ü  Manta
ü  babitas
ü  Sabanas de cuna
ü  Muñeco de apego
ü  Medicamentos
ü  termómetro
ü  Alicate
ü  Crema para el cuerpo
ü  Cartones de leche para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Pañales para los dos primeros días en destino (luego compro en destino)
ü  Protector solar para bebés (de viaje ponerles protector solar en el rostro aunque sea invierno, cuando viajamos exponemos más a nuestros bebés al exterior)
ü  Mamadera extra (en caso de alimentar a tu bebé con fórmula)
ü  Chupetes extra
ü  Fular
ü  Mosquitero para el carro o cuna (en caso de viajar a algún lugar tropical o semi tropical)
ü  Protector de lluvia para el carro

Qué llevar en la mochila

ü  Pañales
ü  Cambiador
ü  Óleo calcáreo (deberás ponerlo en un tarro no mayor a 100ml)
ü  Toallitas húmedas
ü  Mordillo
ü  Chupete
ü  Babita
ü  Mamadera (cargada y calentita siempre!)
ü  Cartones de leche extra (no más de tres o cuatro)
ü  Bolsitas
ü  Muda de ropa
ü  Manta
ü  Vaso vertedor con agua (en caso de que ya tome agua)
ü  Alguna puré de fruta ( en caso de que a haya comenzado a comer algo)
ü  Algún juguete, ¡ese que siempre es bien recibido por el bebé!
ü  Papeles importantes del bebé, su documento de identidad, pasaporte y partida de nacimiento.

Todo esto y todo lo que quieras llevar para vos. Parece que no va a caber, pero les prometo por experiencia que es posible llevar todo esto en solo una pequeña maleta y una mochila.

Por último, no se olviden de grabar en el celular números de urgencia del lugar de destino y el número de teléfono del hotel.

Ya estás lista para emprender está aventura con tu bebé, ahora es cuestión de dar el primer paso.

Regina Candel Martinez
www.uniendo-caminos.blogspot.com.ar




miércoles, 12 de septiembre de 2018

Como viajar al extranjero con un bebé y no morir en el intento.

Primera nota para la revista española EN FEMENINO, la pueden encontrar en el siguiente link o bien leerla a continuación.

https://www.enfemenino.com/bebes/como-viajar-bebes-extranjero-s2895305.html

Cómo viajar con un bebé al extranjero y no morir en el intento

por Redacción enfemenino
Publicado en 11 de septiembre de 2018


Muchas mamás tienen miedo a viajar con su bebé al extranjero. Si estás dentro de este grupo estas ideas te pueden ayudar a vivir una experiencia muy enriquecedora para tu bebé y para ti.
¨Viajar con bebés no es sencillo¨, postulan mil entradas en blogs y artículos con los 10 consejos a seguir para que el viaje con tu bebé sea más llevadero. Cada experiencia es diferente dependiendo del bebé, del estilo de viaje de los padres, del lugar donde se vaya.

La realidad es que se puede viajar con bebés de la manera que uno elija, sólo hay que tener un poco de organización y cierta previsibilidad. Saber, por ejemplo, que al bebé le va a dar hambre a mitad de camino por lo que hay que tener preparado un biberón tibio en caso de alimentarlo con fórmula. La clave es planificar para que las cosas salgan bien y poder disfrutar sin sobresaltos ni malos momentos que pueden evitarse.

La elección del destino 

Uno de los factores para poder ser más planificados es conocer el destino al que se va a viajar por primera vez con el bebé. Siempre preferí viajar a nuevos lugares, pero en este caso es buena idea volver a algún lugar de donde se tengan buenos recuerdos y se puedan revivir ciertas experiencias.

De esta manera, los papás están tranquilos sabiendo lo que viene y eso tranquiliza al bebé, que también necesita que le cuenten qué va a pasar. Todo es diferente para el bebé y gasta muchas energías en adaptarse a los ruidos y olores nuevos y a todo estímulo que se le va presentando.

El alojamiento

Antes no hacía reservas de hotel, llegaba a una ciudad nueva, me bajaba del medio de transporte que me había llevado hasta allí y comenzaba la búsqueda del lunes en el que iba a dormir esa noche. Eso comenzó a cambiar con la aparición de algunas páginas web que permiten hacer reservas con antelación y ver fotos del lugar. Estas páginas son una gran herramienta a la hora de viajar con un bebé por primera vez al extranjero. Ningún padre quiere sorpresas al llegar a una ciudad con su bebé cansado y con hambre.

En general aprendí a seleccionar alojamientos que ofrezcan cocina, departamentos o habitaciones de hotel con cocina. En caso de dormir en hostels, está siempre la opción de usar la cocina comunitaria. Esto permite continuar con cierta rutina de alimentos saludables y respetar los horarios de comida y de sueño. Es muy cansado para el bebé acompañar a los padres a comer de noche, siempre es preferible hacer un menú casero y poder descansar bien para poder disfrutar bien al otro día.

Otro pedido importante para hacer en el alojamiento que elijamos es de una cuna con colchón. Por ejemplo, me sucedió que en Estados Unidos los hoteles ofrecen lo que ellos llaman Pack and Play, una especie de pequeña cuna sin colchón ni sábanas de bebé. Tuvimos que insistir en el pedido de algo que reemplazara a un colchón para que mi beba duerma cómodamente y no sobre una superficie dura.

Sé práctica

Viajar es adaptarse, es tratar de prever algunas cosas pero sabiendo que vamos a tener que ser prácticos y más flexibles. En casa mi bebé tiene su plato y cuchara; de viaje usamos cualquier plato y cuchara, en casa usamos el vasito vertedor; de viaje le damos agua con un vaso común, en casa juega con sus juguetes; de viaje juega con cualquier elemento nuevo que se le presente que no sea peligroso, puede ser un sobrecito de mayonesa de un restaurant o una cuchara de plástico, en casa tiene un cambiador muy cómodo, de viaje le cambio los pañales sobre una toalla que pongo sobre la cama.

Por ejemplo, en mi primer viaje al extranjero con mi bebé, ella tenía ocho meses, o sea que ya se sentaba pero tenía muchas posibilidades de caerse de la silla. Como no teníamos una sillita para darle de comer, usé un cinturón mío alrededor de una silla que la sostenía a ella por la cintura en caso de querer irse hacia adelante. Fue una idea práctica y fácil.

El vuelo

Los vuelos también deben estar bien planificados. Si el bebé pesa menos de diez kilos, las aerolíneas ofrecen cunas, que hay que pedir con antelación y verificar disponibilidad entre 48 y 72 horas antes del vuelo. En caso de pesar más de diez kilos, puede viajar sobre uno de los papás, ya que hasta los 2 años los niños pueden viajar sin cargo en caso de no pedir asiento.

Nosotros, en nuestro primer viaje en avión con mi bebé tomamos algunas decisiones muy buenas para que la experiencia sea buena tanto para ella como para nosotros. En primer lugar, reservamos tres asientos en vez de dos. Esto nos permitió descansar bien, disfrutar del vuelo. Es más dinero, pero vale totalmente la pena. La segunda buena decisión fue viajar de día, sin modificar el sueño. A lo largo del viaje también decidimos viajar siempre de día y hacer noche en hoteles en la ruta. Esto nos permitió descansar a todos bien. Al otro día estábamos frescos para seguir andando, con ganas de seguir en el camino más que de llegar.

Actividades en el destino

Los bebés se adaptan, siempre hay cosas por hacer con un bebé de viaje, claro que se limitan algunos tiempos y salidas. Durante el día conviene hacer salidas cortas y volver al alojamiento en algún momento para que el bebé pueda dormir su siesta y realmente descansar. Tal vez no es buena idea hacer un maratón de visitas a museos y galerías de arte, si el bebé comienza a mostrar su malestar, terminamos no disfrutando de nada tampoco. Hay que tratar de hacer salidas que involucren estar al aire libre e interactuar con otras personas, de esa manera es una oportunidad de aprendizaje para el bebé también.

Salir a cenar afuera no es el mejor plan, mejor volver al hotel y dejar descansar a la beba. Los adultos pueden pedir algo o bien cocinar en caso de tener cocina en el alojamiento. Una excelente opción es elegir un alojamiento con restaurant, para poder ir a cenar mientras la beba duerme en el cuarto y la monitoreamos con el baby-call.

Qué es viajar para el bebé

Viajar para un bebé es presentarle un mundo de estímulos nuevos. Rostros, idiomas, olores, colores, texturas, ruidos, comidas. Es verdad que no se va acordar del Acuario de New Orleans, de la visita al Teatro Colón en Buenos Aires o de la playa en La Paloma, Uruguay. Pero todo, absolutamente todo, aporta a su desarrollo sensorial y neurológico.

No es lo mismo ponerle una pantalla delante que llevarla a pasear por la costa de Fort Lauderdale, no es lo mismo darle de comer fideos todos los días que dejar que prueben sabores nuevos desde ahora, no es lo mismo que escuchen el idioma español toda su vida que estar expuesta al inglés, italiano y francés aunque sea de vez en cuando. Sus ganas de ampliar el mundo, de curiosidad se estimulan también, en eso también las mamás estamos trabajando.

¡Importante!

  • Ir despacio, tomarse tiempo para todo.
  • Observar cómo está el bebé, si el/ella tiene sus necesidades cubiertas va a estar de mejor humor y va a dejar a los papás poder viajar más tranquilos.
  • Tratar de presentarle al bebé todos los estímulos posibles, eligiendo actividades que pueda disfrutar, no imponiendo horarios extraños ni demasiados esfuerzos.
  • Volver temprano al hotel, disfrutar también de ese momento de descanso.
Contenido elaborado en colaboración con Regina Candel Martínez, autora del blog Uniendo Caminos

domingo, 10 de junio de 2018

Amalia viaja 5. Su equipaje.


Equipaje

No hay que viajar con mucho, pero sí pensar muy bien la lista de cosas indispensables para el bebé. Hay que preveer momentos en que el bebé esté aburrido, o se manche mucho un pañal, o bien tenga hambre. Hay que considerar que el bebé se puede enfermar, hay que llevar algunos elementos que el bebé esté acostumbrado, como su pañito de apego o lo que use para dormir. Algo importante es llevar bolsitas, nunca se sabe dónde ni cómo va a manchar un pañal y no hay donde tirarlo en todos lados. Hay que llevar mucha ropa de cambio, un bebé usa al menos dos mudas por día. Y es bueno llevar de viaje un jabón para lavar la ropa, el blanco neutro. Al final de día es práctico tomarse un ratito para lavar algunas prendas.

Mi equipaje para ella y para mí fue en todos los viajes igual, ya sea para un viaje de 3 días como para uno de 15. Una valija pequeña, de no más de 12 kg completa a tope, y una mochila que en el viaje uso todos los días para andar en la ciudad. Conviene que la mochila tenga varios compartimentos para poder dividir la zona donde llevamos las cosas de la comida, del cambio de pañales y otro sector para las cosas nuestras.

Para viajar en avión hay que saber que no se puede viajar con más de cuatro cajitas de leche de 200 ml en la mochila de mano. Todas las cremas que llevemos además no pueden superar los 100 ml, y ponerlo dentro de una bolsita ziploc. No se pueden llevar elementos cortantes, por lo que si tenés una tijera para abrir los cartones de leche o un alicate para cortarle las uñitas al bebé, tendrás que dejar todo eso en el equipaje despachado. Mejor programar esto y no cometer errores para no tener demoras en los controles, que ya de por sí son molestos pasarlos con un bebé y cochecito.
Nosotros decidimos llevar nuestro cochecito de viaje siempre,. Amalia ya está acostumbrada y sabemos que allí va cómoda y que si se duerme va a descansar. Muchos que viajan al extranjero
deciden comprar un paragüitas por poco dinero en cualquier shopping y después regalarlo. Considero que conservarle ciertos elementos que ya conoce es bueno para su mayor bienestar durante el viaje. Ya va a tener que lidiar con demasiados cambios.

No olvidarse!

  • Ir despacio, tomarse tiempo para todo.
  • Observar cómo está el bebé, si ella tiene sus necesidades cubiertas va a estar de mejor humor y va a dejar a los papás poder viajar más tranquilos.
  • Tratar de presentarle al bebé todos los estímulos posibles, eligiendo actividades que pueda disfrutar, no imponiendo horarios extraños ni demasiados esfuerzos.
  • Volver temprano al hotel, disfrutar también de ese momento de descanso.


Amalia viaja 4. Mar del Plata.

Amalia viaja 4. Mar del Plata. Amalia tiene 10 meses.

En este viaje consideré mucho el clima. Mar del Plata es un lugar muy frío y no quería exponerla a una temperatura que la pudiera enfermar. Poner y sacar el abrigo es muy molesto, la lucha para que se dejara la bufanda tapándole la boquita, ponerle las zapatillas miniatura para que no tenga frío en los pies. Todo un trabajito para salir a la calle. Eso es Mar del Plata, por eso en parte me fui de la ciudad. No extraño la ciudad ni un poquito. Al contrario de lo que me pasaba cuando viajaba esta vez extrañé mi casa, mi lugar, mi familia.


Amalia tuvo muchísima vida social con todas las presentaciones a familiares y amigos. Terminó agotada pero feliz de jugar, de hablar, de sonreír sin parar.

De ida tome un bus, tardó 12 horas en llegar. Amalia durmió gran parte del viaje, pero me dí cuenta que aún es muy chica para tantas horas de colectivo, no duerme bien, no descansa. De regreso opté por el avión. Un servicio nuevo de Avianca de vuelo directo Santa Fe- Mar del Plata al mismo precio que lo que sale el bus. En tres horas estuve en casa.  Finalmente.

Fue una primera etapa del año con mucho movimiento. Se viene otra mitad de año más tranquila, sin planes de viaje por ahora. El trabajo sigue en casa, motivando a Amalia a conocer algo nuevo todos los días, estimulando su curiosidad desde casa. Este otro tipo de viaje.


Amalia viaja 3. New Orleans. Estados Unidos.

Amalia viaja 3. Estados Unidos. Amalia tiene 8 meses.

Este viaje llevó mucha planificación para que las cosas salieran bien. Cambió muchísimo mi manera de viajar. Antes no hacía reservas de hotel, hoy viajamos con todo reservado. No quiero sorpresas al llegar a una ciudad con Amalia cansada. Elegí hoteles que nos ofrecieran departamentos con cocina y cuna con colchón. Llamativamente en Estados Unidos los hoteles ofrecen lo que ellos llaman Pack and Play, una especie de practicuna, pero la ofrecen sin colchón ni sábanas de bebé. Tuvimos que
pedir específicamente que inventaran algún tipo de colchón. Hay que insistir con esto, y hacerlo con tiempo. La cocina me permitió seguir una dieta sana para Amalia, procurando que los platos no tengan sal ni azúcar. Para comer, como Amalia se sentaba pero aun con posibilidad de caerse de la silla, usé un cinto mío alrededor de una silla que la sostenía a Amalia en caso de querer irse hacia adelante. Fue una idea práctica y fácil.

Viajar es adaptación, es tratar de preveer algunas cosas pero sabiendo que vamos a tener que ser prácticos y más flexibles. En casa Amalia tiene su plato y cuchara; de viaje usamos cualquier plato y cuchara, en casa usamos el vasito vertedor; de viaje le damos agua con un vaso común, en casa juega con sus juguetes; de viaje juega con algunos elementos de cocina que no sean peligrosos.
Los vuelos también fueron bien planificados. Amalia ya pesaba más de diez kilos (el máximo para que Aerolíneas Argentinas te de una cuna), pero igualmente pedimos la cuna tres meses antes. No tuvimos suerte. Cuando hicimos el check-in en el aeropuerto nos indicaron que todas las cunas estaban ocupadas, lo que resultó mentira. Los asientos estaban ocupados, pero no había ningún bebé en el avión más que Amalia.

Tomamos algunas decisiones muy buenas para viajar con una beba. Reservamos tres asientos, en vez de dos, a pesar de que con menos de dos años los bebés pueden no pagar asiento y viajar arriba de un adulto. Esto nos permitió descansar bien, disfrutar del vuelo. Es más dinero, pero vale totalmente la pena. La segunda buena decisión fue viajar de día, sin modificar el sueño. A lo largo del viaje también decidimos viajar siempre de día y hacer noche en hoteles en la ruta. Esto nos permitió descansar a todos bien. Al otro día estábamos frescos para seguir andando, con ganas de seguir en el camino más que de llegar.

Siempre hay cosas por hacer con una beba, claro que se limitan algunos tiempos y salidas. Salir a cenar afuera lo descartamos, a no ser una cena muy tempranera, tipo 7/8 de la noche para poder volver al hotel y dejar descansar a la beba. Es verdad igualmente que los bebés se adaptan, pero en algún momento demuestran su malestar. Nosotros solo hicimos dos salidas, para ver un poco la noche de New Orleans, de lejos, esa noche que ya no me interesa. Cambian las prioridades y las ganas. Prefiero hoy volver al hotel, bañar en paz a Amalia, acostarla y quedarme charlando tomándome una cerveza o bien acostarme a leer. Al otro día arranca el show nuevamente, el show de Amalia, así que hay que descansar.

La gente le sonríe, ella feliz. Viajar para un bebé es presentarle un mundo de estímulos nuevos. Rostros, idiomas, olores, colores, texturas, ruidos, comidas. Es verdad que no se va acordar del Acuario de New Orleans, del paseo en bote por el pantano, de sentarnos en Stanley, esa esquinita tan hermosa de la ciudad. Pero todo, absolutamente todo, aporta a su desarrollo sensorial y neurológico. No es lo mismo ponerle una pantalla delante que llevarla a pasear por el Barrio Francés, no es lo mismo darle de comer fideos todos los días que dejar que prueben sabores nuevos desde ahora, no es lo mismo que escuchen el idioma español toda su vida que estar expuesta al inglés, italiano y francés aunque sea de vez en cuando. Sus ganas de ampliar el mundo, de curiosidad se estimulan también, en eso también estamos trabajando.


Amalia viaja 2. Buenos Aires.


Ser mamá no deja mucho tiempo libre, casi nada, y cuando escribir no es una obligación es fácil comenzar a olvidarse lo bien que hacen las palabras. Amalia me da tiempo para armar un rompecabezas de 5000 piezas a un promedio de cinco piezas por día. Ese es el ritmo de la vida más allá de ella, 5 piezas por día. Con ese tiempo puedo trabajar un poco, estudiar otro poco, leer a la noche un poquito más, pero no me he sentado a escribir. Amalia dan ganas de vivir más que de escribir. Siempre que estoy a punto de sentarme ella viene a pedirme ir a jugar o simplemente la miro, y ella me mira y no puedo seguir poniendo mi atención en la pantalla, quiero sentarme en el suelo a leer un cuento o a darle de comer al perrito de peluche con la cuchara de juguete. Hoy ella duerme y me siento después de tanto tiempo a contarles de tres viajes que hicimos con Amalia. Tres entradas en el blog, tres viajes, tres experiencias con Amalia, bebé viajera.

Amalia viaja 2. Buenos Aires. Amalia tiene 7 meses

A Buenos Aires fuimos en auto. No es difícil viajar con un bebé en auto si está acostumbrado. Amalia lo disfruta mucho, con una tolerancia de aproximadamente 6 horas, lo que nos lleva llegar desde Santa Fe a la Capital. Paramos muchas veces en el camino a cambiarla, a que tome la mamadera sin apuro y cómoda. Lamentablemente no todas las estaciones de servicio tienen cambiador en los baños, algo insólito pero cierto en este país. En esos casos se puede optar por cambiar al bebé en el auto o bien hablar con el encargado de la estación para que te facilite un espacio donde poder cambiarlo.

Buenos Aires nos trató muy bien. Las plazas han mejorado mucho, están preciosas. Amalia jugó en una plaza blanda, comenzaba a gatear así que la dejé andar aunque después casi tengo que tirar el pantalón y las medias de la suciedad. Priorizo su libertad, su disfrute. Así está aprendiendo a moverse, primero gateó, hoy, con diez meses, ya se para, se sienta, gatea con rapidez y por momentos se mantiene parada sin apoyar las manos en ningún lado. La libertad de movimientos le da seguridad, autonomía.

Fuimos a conocer el Teatro Colón. Amalia ya tenía sueño, era la hora de su siesta y duró la mitad del recorrido, pero pudo disfrutar de los colores, de las texturas de las paredes. Ella es feliz donde haya gente que observar.

En algún lado leí que viajando es importante saciar todas las necesidades del bebé si queremos poder disfrutar, si queremos sacar el mayor provecho del viaje sin que los adultos ni los niños sufran. Si tiene hambre, hay que dejar de hacerlo que estamos haciendo y darle de comer. Hay que tratar de respetar los horarios de sus siestas, por lo que las salidas deberían ser cortas considerando siempre hacer una parada en el alojamiento para permitir que el bebé descanse como está acostumbrado.

Amalia se hamacó por primera vez.

Amalia se paró sola en la practicuna y camino agarrada por primera vez.

Dos importantes primeras veces.


miércoles, 14 de febrero de 2018

Educating Amalia 1

El mundo se hizo de colores con la llegada de Amalia a mi vida. No viajo tanto, es cierto, pero aprendo todos los días algo nuevo en este nuevo camino que estamos recorriendo en familia. Se presentan nuevos desafíos, las preguntas de ¿Cómo hacer para que crezca como una niña independiente y feliz? ¿Cómo hacer que sea lo más autónoma posible? ¿Cómo ayudarla a no ser tan apegada (aunque uno lo sea con ella : )  ) ? Mientras uno investiga modos y hace un poco lo que el instinto le va dictando, uno va aprendiendo también a ser menos apegada, más independiente y feliz.

Encontré dos herramientas interesantes para ayudarla a Amalia en este camino. Como en todo en la vida hay que ser flexible, no apegarse a ningún dogma, porque de esa manera deja de tener sentido.

Uno es el BLW , o Baby Led Weaning (traducido algo así como el destete manejado por el bebé). Muchos lo traducen como  “alimentación complementaria autorregulada” o “alimentación complementaria a demanda”, es una manera de incorporar los sólidos en la alimentación del bebé sin pasar por la fase de purés y papillas, siendo el propio bebé quien se alimenta por sí mismo usando las manos. Se le presenta la comida en forma de palitos y el bebé comienza a experimentar solo. En un comienzo les cuesta agarrarlo porque se le resbala de las manos, o bien lo pueden agarrar pero no combinan con el movimiento de llevárselo a la boca. 

Hace solo un mes que Amalia está comiendo con este sistema y ya puede tomar una banana entera y comerla casi sola (come algunos bocados nomás y se cansa y empieza a jugar). Amalia tiene contacto con las texturas de los alimentos y con las mismas manos los hace papilla a veces. No se usa platos ni cucharas con este sistema. Un dato importante es que con el sistema de papilla los bebés primero aprenden a tragar y luego a masticar, con el BLW es al revés: primero aprenden a masticar y luego a tragar.

Hay que tener en cuenta que este sistema de alimentación es más un sistema para educar que para realmente alimentar al bebé. Por eso nosotros decidimos hacer un mix con el sistema tradicional de papilla, pero con la diferencia que nunca tuve que hacer una papilla sin textura, con el tenedor piso el alimento y nada más. Quedan algunos trocitos más grandes que otros. Otra diferencia es que de dos bocados que le doy a Amalia, uno ella toma la cuchara por su cuenta y se la lleva sola a la boca. Esto hace un mes no lo hacía, no sabía aún cómo llevarse el alimento a la boca. Hoy ya puede llevarse la cuchara, con cierta dificultad por momentos, a la boca. Ella descubre poco a poco su modo de alimentarse sola, ella va descubriendo sabores, texturas, colores y olores en la comida y va desarrollando la coordinación ojo-mano.
Todos los días es algo nuevo.


Hasta ahora le dí los siguientes alimentos:
  • frutas: banana, durazno, melon, pera, manzana (rallada) y kiwi
  • palta
  • arroz (tipo para sushi)
  • papa
  • batata
  • zapallo
  • zanahoria
  • queso untable blanco (con arroz por ejemplo)
  • aceite de oliva (una gotita mínima para cuando hago alguna de las comidas en papilla)
  • avena bien cocida con su leche de fórmula
  • pulpa de tomate
  • brócoli
Las recetas se van complejizando de a poco, haciendo mix con los alimentos. 
Hay una App muy buena que se llama Happy BLW.

Otra de las heramientas que descubrí es la escuela alternativa de María Montessori, que a principio de siglo XX, luego de observar el aprendizaje de los niños escribió una teoría de aprendizaje y habla de cuatro etapas de desarrollo en el ser humano entre el momento que nacen y los 24 años. Hay muchísimo material en la web para leer. Me resulta muy interesante ya que el objetivo de esta escuela es formar niños con todas esas cualidades que uno querría poder transmitirle a un hijo (el esquema que sigue lo saqué de una página web/App creada por una española que comencé a seguir www.cursosmontessoriencasa.es):


Capacidad de tomar decisiones
Capacidad de concentración
Capacidad de hacer juicios de valor
Libertad
Ser justo
Ser racional
Control del movimiento del cuerpo
Creatividad
Capacidad de ser feliz
Independencia
Auto disciplina
Amor por aprender
Capacidad de percepción
Respeto hacia con los demás
Respeto hacia la tierra
Responsabilidad
Seguridad en sí mismo
Auto-motivación
Hay mucho para aprender e investigar dentro de Montessori. En Santa Fe hay un taller al que pueden ir los niños a partir de los dos años y medio, donde realizan actividades con material especialmente preparado para desarrollar cada uno de los valores y capacidades cognitivas según la edad de los niños.
Cada día es nuevo, cada día hay alo nuevo por observar y aprender. Como en un viaje.
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